41 parejas celebran su matrimonio en boda comunitaria en Itapúa
La ceremonia realizada en Arroyo Porã reunió a parejas que valoraron la experiencia compartida de fortalecer sus vínculos familiares
Ceremonia comunitaria en Itapúa
En la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Arroyo Porã, distrito de Cambyretá, se realizó una celebración matrimonial que reunió a 41 parejas decididas a formalizar sus vínculos conyugales. El evento, organizado por la fundación Santa Librada, se destacó por ser una experiencia comunitaria que trascendió la ceremonia tradicional.
De las parejas presentes, 14 forman parte del personal de la empresa Retail SA, con sede en Encarnación, mientras que el resto son miembros de la comunidad de Arroyo Porã.
Una experiencia transformadora
Silvio Isasa, jefe de Sala en Superseis Costanera, compartió su perspectiva sobre la ceremonia.
"Para nosotros es un paso gigantesco", expresó junto a su pareja, Andrea Susana Cheverak Schmidke, ambos de Encarnación, quienes llevan 11 años de convivencia y tienen dos hijos.
Silvio destacó que la experiencia comunitaria ofrecía algo diferente a una celebración convencional. Durante el proceso de preparación de tres meses y medio, las parejas participantes tuvieron la oportunidad de conocer personas que comparten similares valores y aspiraciones. "Es otro nivel, otra experiencia porque conocimos a personas espectaculares que comparten nuestras ilusiones y nuestras mismas ganas de hacer las cosas como corresponde: Priorizar lo que es la familia, darle más valor a la familia y al matrimonio", señaló.
Para Silvio, quien cumplirá en agosto 24 años como funcionario de Superseis Costanera, la boda comunitaria permitió a las parejas reflexionar sobre aspectos fundamentales de la vida familiar y espiritual, "en cómo valorar a los hijos, en cómo tratar a la pareja".
Testimonios de alegría y bendición
Aldo Rodríguez, de 37 años, quien contrajo matrimonio con Rocío Dos Santos, también expresó la importancia del evento. Señaló que la atmósfera de la iglesia transmitía positividad y que el clima acompañó la celebración de manera perfecta.
Aldo compartió que aunque inicialmente imaginaban una boda individual, los promotores de la fundación los motivaron a considerar la ceremonia comunitaria.
"La verdad que hace mucho tiempo que nos queríamos casar, no teníamos ese empujoncito", expresó.
El jefe administrativo interino de Superseis Costanera en Encarnación valoró especialmente cómo cada pareja logró tener su momento especial dentro del marco comunitario.
"La fiesta fue inolvidable, una celebración única y de muchas bendiciones. Muchas parejas compartiendo sus historias, pudiéndole poner este sello tan importante, este broche de oro, de presentar nuestro amor delante de Dios y poder darles más fuerza a nuestras familias, poder fortalecernos como cristianos", expresó Aldo.
Valor de la celebración compartida
La boda comunitaria representó para los participantes una oportunidad única de fortalecer no solo sus vínculos matrimoniales, sino también sus valores familiares y espirituales. Los asistentes expresaron su gratitud hacia la fundación Santa Librada por organizar una experiencia que, más allá de la ceremonia en sí, permitió a las parejas crecer en comunidad y compartir un momento trascendental en sus vidas.
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