Abastecimiento energético local. Elementariedades. Siglos XXI y SGTS
Gran radiación: Aprovecha más de 300 días de sol al año, con gran potencial de desarrollo en la región del Chaco.
Instalación rápida: Es la apuesta más inmediata para diversificar la matriz y cubrir los picos de consumo estivales (aumento o cambio en el uso de bienes, servicios, energía o agua que ocurre durante la temporada de verano debido al calor y las vacaciones).
Residuos agroforestales: Utiliza desechos de la producción de soja, arroz, caña de azúcar y actividades forestales para generar calor o electricidad.
Economía circular: Reduce el impacto ambiental de los desechos orgánicos industriales.
Pequeñas centrales y ríos internos: Evalúa aprovechar el caudal de ríos menores para generación local.
Hidrógeno verde: Paraguay basa su energía eléctrica en fuentes 100% renovables gracias a grandes hidroeléctricas como Itaipú y Yacyretá, pero enfrenta el desafío de diversificar su matriz ante el aumento del consumo interno.
Consumo de hidroeléctricas: La electricidad generada cubre el 100% de la red pública con energía limpia, pero el consumo final del país depende todavía fuertemente de la biomasa (leña y carbón) y de los derivados del petróleo importados.
Crecimiento de la demanda: La demanda de energía subió de forma rápida en los últimos años debido al uso industrial y a la llegada masiva de pequeñas y medianas empresas de criptominería.
Límite de disponibilidad: Se calcula que entre los años 2029 y 2031 el consumo local alcanzará el límite total de la energía que nos toca de las grandes represas compartidas.
Energía solar y otras fuentes: Se planifica sumar plantas fotovoltaicas, como el proyecto solar en Loma Plata de 140 MWac, para incorporar energía limpia al Sistema Interconectado Nacional.
Nuevas hidroeléctricas: El Gobierno proyecta la creación de pequeñas centrales hidroeléctricas para aprovechar el agua de los ríos internos del país.
Reducción del uso de biomasa: Los planes oficiales al horizonte del 2050 buscan disminuir el uso de leña en hogares y comercios, aumentando el uso de electricidad y biocombustibles en la economía.
Como se ve, el abastecimiento energético en Paraguay en el siglo XXI se caracteriza por una marcada paradoja: Una alta producción de energía eléctrica limpia y renovable, pero un consumo final dependiente de la biomasa y los derivados del petróleo. Las tres fuentes principales que sostienen el sector son la energía hidroeléctrica, la biomasa y los hidrocarburos importados.
GENERACIÓN HIDROELÉCTRICA Y ROL EXPORTADOR
Paraguay es un gigante en la generación de energía eléctrica gracias a sus grandes represas compartidas tales como Itaipú (con Brasil) y Yacyretá (con Argentina), además de la central nacional Acaray. El país produce mucha más electricidad de la que consume internamente (utiliza solo una fracción de ella), exportando el excedente a sus vecinos. En el plano eléctrico, la generación nacional se mantiene 100% libre de emisiones de carbono.
A pesar de ser un país con superávit eléctrico limpio, la estructura del consumo cotidiano e industrial muestra otra realidad.
Biomasa: Representa una porción muy alta del consumo final (leña y carbón vegetal), utilizada en hogares y en industrias tradicionales, lo que ha presionado negativamente los recursos forestales.
Derivados del petróleo: Al no contar con yacimientos petrolíferos locales, el 100% de los combustibles (como el diésel y las naftas) son importados, impulsando fuertemente al sector del transporte, sobre todo en épocas de crisis mundial con enfrentamientos bélicos nucleares de siniestro futuro.
Electricidad en la demanda final: Aunque la electricidad cubre la mitad de la oferta primaria bruta, su participación directa en el consumo final ha sido históricamente baja en comparación con los fósiles y la leña, aunque esto comenzó a cambiar de forma acelerada en los últimos años.
Recientemente el perfil del consumo interno ha cambiado con rapidez: La llegada masiva de industrias electrointensivas y la criptominería elevaron de manera drástica la demanda eléctrica nacional. Esto no siempre es tenido en cuenta debidamente.
Para enfrentar el riesgo de futuros altibajos o déficits de suministro local, el Gobierno implementó regulaciones para diversificar la matriz con fuentes renovables no convencionales –como parques solares y proyectos fotovoltaicos en el Chaco– y actualizó la hoja de ruta técnica a través del Viceministerio de Minas y Energía para blindar la infraestructura eléctrica del país de cara al año 2050.
Observación: Esta compilación se hizo recurriendo a numerosas publicaciones dadas a conocer por internet. Su carácter heterogéneo se debe a que provienen de fuentes diversas que trabajan en su mayor parte independientemente las unas de las otras. Informaciones generales sobre estos temas pueden obtenerse también en nuestra página web, de acceso gratuito:
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