Acuerdo nuclear con Estados Unidos representa un avance estratégico, pero requiere bases institucionales sólidas
Especialista en política energética destaca la necesidad de fortalecer institucionalidad y definir política nuclear nacional
El investigador y especialista en política energética Victorio Oxilia calificó como un avance estratégico el acuerdo de cooperación en materia nuclear civil suscrito entre Paraguay y Estados Unidos, aunque advirtió que el país aún carece de las bases institucionales y de planificación necesarias para desarrollar un programa nuclear.
Oxilia explicó que el acuerdo representa "un primer paso" hacia una relación tecnológica más profunda entre ambos países, comparable a instrumentos similares ya suscritos por naciones de la región con mayor desarrollo en el sector, como Argentina, Brasil y México.
Requisitos previos para avanzar
Sostuvo que antes de avanzar hacia una eventual incorporación de reactores nucleares, Paraguay debe definir una política nuclear nacional, fortalecer su institucionalidad y formar recursos humanos especializados.
"Muy importante el acuerdo firmado con el Gobierno de Estados Unidos en el área nuclear. Entendemos que se trata de un primer paso hacia un Acuerdo 123 de cooperación tecnológica", afirmó el especialista.
A criterio del investigador, resulta fundamental que Paraguay cuente con un ordenamiento institucional claro. "Más importante que un acuerdo de cooperación internacional debería estar en primer lugar el ordenamiento institucional: Poseer un Ministerio de Energía que trate el tema nuclear como un subsector de un sistema energético mucho más complejo", enfatizó.
Política nuclear nacional pendiente
Oxilia destacó que Paraguay tampoco cuenta actualmente con una política nuclear nacional claramente definida. "Lo primero que debemos hacer es ponernos de acuerdo en una política nuclear nacional. No la tenemos aún", remarcó.
Según el especialista, ese proceso debe ser liderado por el Viceministerio de Minas y Energía, con la participación de la autoridad reguladora, la ANDE, las universidades, el Conacyt y los demás actores vinculados al sector energético.
Separación clara de funciones
Asimismo, destacó que las funciones de formulación de políticas públicas, regulación y eventual operación empresarial deben mantenerse claramente diferenciadas. "No se deben confundir roles de política, regulación y participación empresarial. Son roles distintos. Tenemos una Autoridad Reguladora, no un Ministerio y deben ser diferentes y separados", manifestó.
Oxilia también advirtió sobre la importancia de realizar evaluaciones exhaustivas antes de comprometerse con tecnologías nucleares específicas. "El peor escenario posible sería casarse con una tecnología sin haber evaluado opciones. Estas tecnologías son costosas, muy costosas y exigen altísimos patrones de seguridad", advirtió.
"El acuerdo que se firmó es muy relevante, pero debemos tener un rumbo claro, falta mucho por hacer", concluyó el investigador.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.