Domingo, 18 de Octubre de 2026

Acumulación de residuos en arroyos de Ciudad del Este y Presidente Franco durante episodios de lluvias

Las inundaciones exponen una problemática ambiental que afecta a barrios ribeños de la región de las Tres Fronteras

18/10/2026 10:01 4 min lectura 131 vistas
CDE y Franco: la basura también inunda los barrios ribeños

Acumulación visible en cauces hídricos

Una importante acumulación de residuos quedó al descubierto en los cauces de los arroyos Acaraymí en Ciudad del Este y Saltito en Presidente Franco, en medio de las inundaciones que afectan a sectores ribereños. Botellas de plástico, bolsas, envases y desperdicios de diverso tipo forman una extensa capa sobre el agua, transportados por la corriente y las intensas lluvias que azotan la región de las Tres Fronteras.

En la zona baja de los barrios San Rafael y San Agustín, en la capital departamental, el desborde del arroyo Acaraymí dejó calles anegadas y viviendas rodeadas de residuos flotantes. La misma situación se observa en el arroyo Saltito, en el límite entre Ciudad del Este y Presidente Franco, donde la basura se acumuló en grandes cantidades y cubre buena parte de la superficie del cauce. Desde el puente que cruza este último arroyo se observa la magnitud del problema, con desperdicios de distintos tamaños y colores que se extienden a lo largo del canal natural.

Origen de la contaminación

La escena refleja una problemática ambiental que se vuelve más evidente durante cada episodio de lluvias intensas. Una parte de los residuos llegan a los arroyos a través de las calles y los raudales, que transportan todo lo que encuentran a su paso. Bolsas depositadas en espacios públicos, envases descartados y otros desperdicios terminan en los cauces hídricos, desde donde son conducidos hacia zonas más bajas.

A esta situación se suma la inundación de terrenos donde se acumulan materiales reciclables de manera informal. Con la subida del nivel del agua, parte de esos elementos queda a merced de la corriente y se dispersa por los alrededores. Los plásticos y otros objetos livianos flotan con facilidad, mientras que el aumento del caudal los desplaza hasta sectores donde terminan amontonados, formando verdaderos depósitos de residuos.

Efecto de remanso y retención de desperdicios

En el arroyo Saltito, la crecida del Paraná también dificulta el escurrimiento del agua hacia su desembocadura, ubicada en el sector del muelle del barrio Remansito. El fenómeno genera un efecto de remanso que reduce la capacidad de desagüe y favorece la acumulación de los desperdicios. De esta manera, los residuos que normalmente serían arrastrados por la corriente quedan retenidos en determinados puntos, donde se concentran hasta formar una extensa capa de contaminación.

Impacto en infraestructura de drenaje

El problema va más allá del impacto visual. La acumulación de desechos sólidos puede obstruir los conductos pluviales y los canales naturales de drenaje, dificultando la evacuación del agua cuando las condiciones hidrológicas comienzan a mejorar. Los residuos también pueden quedar atrapados entre vegetación, estructuras y otros obstáculos, lo que complica las tareas de limpieza y prolonga las consecuencias de las inundaciones.

Riesgos sanitarios para pobladores

La presencia de basura en las inmediaciones de las viviendas representa un riesgo sanitario para las familias afectadas. En los sectores inundados, numerosos pobladores tuvieron que abandonar sus casas y buscar refugio temporal bajo carpas instaladas a orillas de las calles o trasladarse a lugares más seguros. En esas condiciones, la proximidad de los desperdicios, el agua estancada y el barro incrementa la preocupación por la higiene y la exposición a posibles focos de contaminación, especialmente para niños y adultos mayores.

Posible dispersión hacia aguas compartidas

La crecida también plantea interrogantes sobre el destino final de los residuos. Cuando el nivel del Paraná comience a descender y se restablezca el escurrimiento, existe la posibilidad de que buena parte de los desperdicios acumulados sea arrastrada hacia el cauce principal del río, que marca la frontera entre Paraguay y Brasil. De ocurrir esto, la contaminación no quedaría limitada a los barrios afectados, sino que podría extenderse aguas abajo.

La situación deja en evidencia una problemática ambiental en una región cuya vida cotidiana, actividad comercial y atractivo turístico están estrechamente vinculados con los ríos y arroyos.

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