Administradores de los misterios de Dios
La importancia de la vigilancia y el servicio en la vida cristiana
El llamado a la vigilancia y el servicio
El Evangelio exhorta a mantener la vigilancia continua. Jesús se dirige a sus discípulos enseñándoles a cuidar al pueblo de Dios que les ha sido encomendado. Los invita a vivir desde la lógica del amor, la atención, la ternura y la vigilancia constante.
Todo cristiano es administrador de los misterios de Dios: de la vida que nos ha sido otorgada, del amor que experimentamos en la fe, de los talentos y capacidades con los que hemos sido adornados, y de las personas que nos ha confiado. Nadie puede sustituirnos en esta responsabilidad.
El riesgo del olvido y el egoísmo
Cuando nos olvidamos de que todos estos bienes nos han sido confiados, cuando creemos que los merecemos y no reconocemos la razón de tenerlos, terminamos encerrados en nosotros mismos, llenos de soberbia, envidia, resentimiento y juicios críticos. En ese estado, no solo dejamos de cuidar, sino que corremos el riesgo de maltratar a los demás, incapaces de verlos con la mirada de Cristo.
La vida como misión y fecundidad
Jesús desea que nuestra existencia sea fecunda y que mantengamos la vigilancia para recibir con gratitud y asombro todos los tesoros de su corazón. Nos llama a estar atentos para poner al servicio de los demás nuestros talentos, capacidades, sonrisa, perdón, trabajo diario y vida de fe, esperanza y amor.
Cristo presenta la vida como una misión: estar al frente de la responsabilidad para dar lo adecuado en el momento oportuno. Nuestra existencia tiene un propósito definido: venimos a la tierra para alguien. Para nuestras familias, amistades, compañeros de trabajo y vecinos. De nuestro cuidado y atención depende, en gran medida, la felicidad eterna de esas personas.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.