Buena Vista All Stars lleva la esencia de Cuba a Río Loco de Toulouse
Los músicos cubanos presentan su legado musical en el festival francés dedicado a culturas insulares
En el marco del festival dedicado a las culturas insulares en Toulouse, Barbarito Torres, Manuel Machado y Demetrio Muñiz reflexionan sobre la universalidad de su música, la resiliencia creativa ante las dificultades en Cuba y su profundo amor por Madrid, su hogar desde hace más de tres décadas.
El sonido del laúd, el brillo de la trompeta y la calidez de las voces cubanas han vuelto a resonar en Toulouse. En el marco del festival Río Loco, un encuentro anual que celebra las músicas y culturas insulares del mundo, los Buena Vista All Stars han desembarcado una vez más para recordar al mundo que el son cubano es un patrimonio universal.
Los tres músicos no solo repasan su larga trayectoria, sino que ofrecen una reflexión sobre cómo la música trasciende las crisis, las fronteras y los idiomas.
Un escenario familiar y el orgullo de compartir cartel
Para la agrupación, pisar el escenario de Río Loco representa un regreso a un espacio conocido. "Ya he perdido la cuenta de cuántas veces hemos venido", comenta Demetrio Muñiz, destacando la larga trayectoria del grupo por la ciudad occitana. "Creo que este es un lugar abierto a la música", añade, celebrando la fusión cultural que se vivió entre cantantes franceses y músicos cubanos.
Este año, el festival adquiere un significado especial para ellos: compartir cartel con Los Van Van. "Son el tren de Cuba, una orquesta que todos los músicos que estamos aquí respetamos y queremos muchísimo", afirma Muñiz, mientras Barbarito Torres la califica como "una orquesta emblemática". Para los All Stars, participar en el festival junto a tales gigantes de la música cubana es un orgullo que, simultáneamente, "nos obliga a estar a la altura del evento".
Chan Chan: un himno que trasciende generaciones
Es imposible abordar a Buena Vista All Stars sin mencionar Chan Chan. Convertida en un himno global que tararea incluso quien no habla una palabra de español, la canción de Compay Segundo sigue siendo el corazón de sus presentaciones. ¿El secreto para mantener la frescura tras miles de interpretaciones? La autenticidad.
"Aunque siempre seguimos una misma estructura, cada interpretación es diferente. Cambia el público, cambia la energía, cambia el ambiente", explica Manuel Machado. Demetrio Muñiz subraya que esta versión está profundamente marcada por la personalidad musical de Barbarito con el laúd y de Machado con la trompeta, creando "una atmósfera de cercanía, de calor y de ternura". "Es un Chan Chan muy nuestro", concluye Torres. "Está basado en el original, pero tiene mucho de nosotros".
La creatividad como motor inquebrantable
Cuando la conversación gira hacia la realidad económica de Cuba, el tono se vuelve reflexivo pero firme. Muñiz es directo: la realidad afecta, pero no las ganas de crear. "La creatividad y el talento siempre intentan salir adelante, incluso en los momentos más difíciles", sentencia.
Manuel Machado lo resume con claridad: "Para eso no hay bloqueo". Y Muñiz complementa: "Eso no lo puede bloquear nadie".
Vivir exclusivamente de la música en la isla es, reconocen, tan complicado como cualquier otra profesión en tiempos de crisis. Sin embargo, la música se erige como un refugio y un motor de vida. "Siempre", responde Muñiz al preguntarle si la música ayuda a superar las dificultades. "Sin música no hay vida", añade Torres, recordando el sentimiento profundo que define la relación de Cuba con sus expresiones artísticas.
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