Lunes, 31 de Agosto de 2026
Sociedad

Cooperativas y mipymes: el desafío ahora es financiar actividades productivas para generar ingresos sostenibles y fortalecer a la clase media

31/08/2026 01:00 8 min lectura 100 vistas
Cooperativas y mipymes: el desafío ahora es financiar actividades productivas para generar ingresos sostenibles y fortalecer a la clase media
Nota Principal lunes 31 de agosto | 2026 Cooperativas y mipymes: el desafío ahora es financiar actividades productivas para generar ingresos sostenibles y fortalecer a la clase media

(Por LM) Las cooperativas consolidan su posición como uno de los principales motores de financiamiento para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en Paraguay. Con una presencia cada vez más fuerte dentro del sistema financiero y una llegada territorial que muchas veces supera a la banca tradicional, el sector cooperativo se perfila como una herramienta clave para reducir la brecha de acceso al crédito y acompañar el crecimiento empresarial.

De acuerdo con el analista económico Amílcar Ferreira, las cooperativas ya representan aproximadamente un tercio del sistema financiero combinado entre bancos, financieras y cooperativas, una participación que ha venido creciendo de manera sostenida durante los últimos años.

“Las cooperativas se han convertido en una opción muy potente de financiamiento y, en muchos casos, son la alternativa preferida por la gente para financiar proyectos e inversiones”, señaló.

Ferreira explicó que gran parte de esta fortaleza radica en la cercanía que mantienen con sus socios. A diferencia de otras entidades financieras, las cooperativas están insertas en barrios, comunidades y ciudades del interior, lo que les permite construir relaciones más estrechas con los emprendedores y pequeños empresarios.

Una visión similar comparte el presidente del Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), Carlos Romero, quien afirmó que el sistema cooperativo ya tiene un peso significativo dentro del financiamiento productivo nacional. Según detalló, al cierre de 2025 las cooperativas habían financiado alrededor de US$ 50 millones al segmento de pequeñas y medianas empresas y actualmente cerca del 15% de toda la cartera crediticia cooperativa está destinada a este sector. Además, destacó que la principal ventaja competitiva de las cooperativas es la cercanía con sus socios y la capacidad de ofrecer créditos adaptados a la realidad de cada emprendimiento.

Desde el Viceministerio de Mipymes del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), la directora general de Capacitación en Gestión y Asistencia Técnica, Tania Riline, sostuvo que el desafío del financiamiento va mucho más allá de la disponibilidad de recursos.

Según explicó, entre el 53% y el 60% de las mipymes paraguayas aún permanece fuera del sistema formal de crédito debido a factores como la informalidad, la baja bancarización, la falta de registros financieros y el desconocimiento sobre su propia capacidad de endeudamiento.

“La discusión no debe centrarse únicamente en cuánto crédito existe, sino en qué tan preparadas están las empresas para acceder a él y utilizarlo de manera eficiente”, afirmó.

En esa línea, destacó que muchas empresas generan ventas y movimiento de caja, pero no cuentan con información financiera suficiente para demostrar su capacidad de pago ante una entidad crediticia.

Uno de los instrumentos más relevantes impulsados actualmente es el programa Coopemypes de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), diseñado para canalizar recursos hacia empresas productivas a través del sistema cooperativo. La iniciativa contempla una línea de financiamiento de hasta US$ 9 millones, con la participación de 12 cooperativas, una meta inicial de alrededor de 1.500 mipymes beneficiadas y una proyección superior a 2.500 créditos productivos.

Sin embargo, Riline remarcó que el objetivo no es únicamente colocar créditos, sino asegurar que esos recursos generen crecimiento real dentro de las empresas.

“Para nosotros la pregunta más importante viene después: ¿qué hizo la empresa con ese crédito? ¿Compró una máquina? ¿Aumentó la producción? ¿Contrató personal? Ahí es donde el financiamiento comienza realmente a generar desarrollo”, indicó.

Romero coincidió en que el acceso al financiamiento debe ir acompañado de capacitación y educación financiera. Según explicó, uno de los diferenciales históricos del cooperativismo es la combinación entre ahorro, crédito y formación, un modelo que permite a los emprendedores comprender mejor sus costos, ordenar sus finanzas y mejorar sus posibilidades de crecimiento sostenible. Además, subrayó que la documentación financiera y una adecuada gestión empresarial son aspectos fundamentales para ampliar el acceso al crédito formal.

Ferreira considera que actualmente las cooperativas ya ofrecen servicios muy similares a los de la banca tradicional. Tarjetas de crédito, cuentas, transferencias, aplicaciones móviles e incluso redes propias de cajeros automáticos forman parte de la evolución que experimenta el sector.

“Hoy las cooperativas están prácticamente equiparadas a los bancos en cuanto a servicios. La principal diferencia sigue siendo la cercanía y el conocimiento que tienen de sus socios”, explicó.

Esa cercanía también se traduce en una mayor capacidad para atender segmentos históricamente excluidos del crédito formal. El economista recordó que existen numerosas localidades del interior donde las cooperativas constituyen prácticamente la única alternativa financiera disponible, llegando a zonas donde no existe presencia de bancos privados.

“Las cooperativas han permitido llevar créditos, cuentas y otros servicios financieros a sectores donde la banca tradicional no llegaba”, afirmó.

Para Romero, precisamente allí radica uno de los principales aportes del movimiento cooperativo. A su criterio, las cooperativas han sido durante décadas uno de los motores de la inclusión financiera en Paraguay, acercando servicios financieros a pequeños productores, trabajadores independientes y familias de menores ingresos. No obstante, considera que el desafío actual ya no es solamente abrir cuentas, sino financiar actividades productivas capaces de generar ingresos sostenibles y fortalecer a la clase media.

El MIC complementa la estrategia de financiamiento con programas de fortalecimiento empresarial. A través de Avanza Mipymes, el Viceministerio trabaja en la formación de empresarios y ejecutivos financieros para mejorar la gestión de los recursos obtenidos mediante créditos.

La iniciativa ya alcanzó a 1.305 mipymes con capacitaciones en gestión, planificación, formalización y cultura financiera. Además, la estrategia de formación de facilitadores llegó a 119 profesionales de 55 instituciones, incluyendo 18 cooperativas.

Para Riline, el financiamiento sin gestión puede convertirse en un riesgo para las empresas.

“El financiamiento puede acelerar una empresa, pero si no existe capacidad de gestión también puede acelerar sus problemas”, advirtió.

Los sectores de comercio y servicios siguen concentrando la mayor demanda de financiamiento dentro del segmento mipyme. Según datos citados por el Viceministerio, durante el primer semestre de 2026 cerca del 82% del financiamiento aprobado para mipymes se destinó a estos rubros, mientras que el 12% correspondió a agricultura y ganadería, el 4% a industria y el 2% a sectores forestales y energéticos. En el mismo período, más de 9.100 empresas accedieron a aproximadamente US$ 258,6 millones en financiamiento.

Tanto el sector público como los analistas coinciden en que las cooperativas tienen potencial para asumir un rol aún más relevante dentro del ecosistema financiero. Ferreira considera que la tendencia de crecimiento continuará durante la próxima década.

“Hoy representan cerca de un tercio del crédito del país y eventualmente podrían alcanzar el 50%. No tengo dudas de que seguirán creciendo y podrían convertirse en la principal fuente de financiamiento para las mipymes”, sostuvo.

Romero comparte esa visión, aunque advierte que para acelerar ese crecimiento será necesario fortalecer los mecanismos de fondeo para el sector. Según explicó, muchas cooperativas, especialmente las de menor tamaño, enfrentan limitaciones para acceder a recursos de largo plazo, lo que restringe su capacidad para ofrecer créditos productivos con tasas más competitivas. También planteó la necesidad de ampliar los instrumentos de financiamiento de segundo piso y generar condiciones que permitan reducir los costos financieros para las mipymes.

Desde el MIC, la visión es similar. Riline afirmó que las cooperativas cuentan con tres ventajas fundamentales: territorio, información y confianza. Además, considera que pueden desempeñar un papel decisivo no solo en la inclusión financiera, sino también en la transformación productiva del país.

“Si conseguimos combinar financiamiento, conocimiento, tecnología, asistencia técnica y acceso a mercados, dejamos de hablar solamente de inclusión financiera y empezamos a hablar de transformación productiva”, concluyó.

La apuesta, coinciden las fuentes consultadas, es que las cooperativas no solo otorguen más créditos, sino que se conviertan en aliados para que más mipymes crezcan, ganen escala y se transformen en empresas capaces de competir en mercados cada vez más exigentes. Para lograrlo, el desafío será combinar cercanía, financiamiento, capacitación y mejores condiciones de acceso a recursos que permitan impulsar la inversión productiva en todo el país.

Autor: María Liz Medina

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del InfoNegocios.

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