Sábado, 04 de Julio de 2026
Internacionales

Dos siglos y medio de expansión territorial y poblacional transformaron a Estados Unidos en una potencia mundial

De 13 colonias costeras a una nación continental: crecimiento geográfico y demográfico sin precedentes acompañado de divisiones políticas históricas

04/07/2026 17:16 4 min lectura 84 vistas
Cómo el expansionismo en territorio y población de EE.UU. a lo largo de 250 años convirtió al país en una superpotencia pero con profundas divisiones

Del asentamiento colonial a la potencia global

En los 250 años transcurridos desde que Estados Unidos declaró su independencia de Gran Bretaña, la nación ha experimentado una transformación histórica. De ser un conjunto de asentamientos escasamente poblados dispersos a lo largo de la costa atlántica, se convirtió en una potencia mundial que se extiende por todo un continente y más allá.

Partiendo de las 13 colonias originales, que abarcaban 1,1 millones de kilómetros cuadrados, la extensión geográfica del país se ha multiplicado por ocho, alcanzando aproximadamente 9,6 millones de kilómetros cuadrados.

Explosión demográfica sin precedentes

La población de Estados Unidos ha experimentado una expansión igualmente significativa. En 1790, año del primer censo, había aproximadamente cuatro millones de habitantes, incluidos los esclavos. Para 2025, esta cifra había ascendido a 343 millones de personas, lo que representa un aumento del 8.475%.

Aunque el Estados Unidos actual resultaría prácticamente irreconocible para los fundadores de hace 250 años, las influencias culturales y políticas del país probablemente les resultarían familiares a nivel estructural.

Continuidad de divisiones históricas

Los padres fundadores de Estados Unidos albergaban grandes esperanzas para su nueva nación. Sin embargo, su éxito estaba lejos de estar garantizado. Los acalorados debates sobre la esclavitud, la Constitución y el sistema económico y político generaron profundas divisiones en la población desde los inicios de la república.

Si bien el territorio nacional casi se duplicó tras la compra de Luisiana a Francia en 1803, cuando Estados Unidos entró nuevamente en guerra con Gran Bretaña en 1812, no había certeza alguna de que la nación lograría mantenerse unida.

Cualquiera que observara a las colonias tratando de crear esta nación pensaba: 'Lo único que tenemos que hacer es quedarnos aquí, esperar a que se despedacen entre sí y luego volver para recoger los pedazos'

Según señala Heather Cox Richardson, profesora de historia estadounidense en el Boston College y autora de Letters From an American (Cartas de una estadounidense), aunque el futuro de Estados Unidos era incierto en aquellos primeros años, ya se habían asentado las fuerzas que determinarían la trayectoria futura de la nación.

Identidades regionales marcadas por el origen

Colin Woodard, director del Nationhood Lab de la Universidad Salve Regina, divide a Estados Unidos en varias identidades distintas vinculadas a aquellas fracturas iniciales que perduran en la actualidad.

La región septentrional, a la que Woodard denomina Yankeeland (Tierra de los Yanquis), tiene sus raíces en los primeros colonos puritanos que huyeron de la persecución religiosa en Europa. Posteriormente, la llegada de colonos alemanes y escandinavos contribuyó a consolidar una mentalidad pluralista en la región.

Una franja central, denominada Gran Appalachia, fue poblada inicialmente por escoceses e irlandeses de espíritu independiente. Su visión política, forjada en parte por la experiencia de la opresión en las islas británicas, se caracterizaba por una profunda desconfianza hacia la autoridad gubernamental.

Según Woodard, para esta región la libertad significa maximizar la autonomía y la libertad del individuo; cualquier aumento del poder del Estado implica, de manera axiomática, que los individuos son menos libres. Esta filosofía contrasta de manera notable con la mentalidad pluralista de la región yanqui de Nueva Inglaterra.

Estas diferencias regionales, enraizadas en las olas migratorias y experiencias históricas del período colonial, continúan influyendo en las divisiones políticas y culturales del país contemporáneo, revelando cómo las características fundacionales de Estados Unidos permanecen como fuerzas determinantes en su evolución nacional.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.

Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.

Comentarios (0)