La legendaria orquesta de cinco 10 que marcó historia en México 1970
El Brasil de Mario Zagallo reunió a cinco crack en su posición para crear uno de los equipos más recordados de los mundiales
Para quienes recuerdan las transmisiones por radio o televisión, o para los jóvenes que hoy descubren estos momentos históricos en YouTube, el Brasil de Mario 'Lobo' Zagallo sigue siendo considerado uno de los grandes equipos de la historia de los mundiales.
No fue simplemente un título más; fue la consagración de una filosofía futbolística: demostrar que se puede ganar siendo el mejor y, además, jugando el fútbol más bello.
La presión del tricampeonato
La 'Canarinha' llegó a tierras aztecas con una enorme presión sobre sus espaldas. Tras la eliminación temprana en Inglaterra 1966, donde quedó eliminado en primera ronda, el pueblo brasileño exigía el tricampeonato para quedarse definitivamente con la Copa Jules Rimet.
En los partidos previos al Mundial, el equipo recibía críticas del periodismo y el público. Sin embargo, Brasil terminó conquistando aquel Mundial realizando algo que no volvió a suceder: juntar a cinco futbolistas que eran, cada uno en su club, el '10' clásico.
La genialidad táctica de Zagallo
Zagallo, con esa picardía que siempre lo caracterizó, rompió los manuales tradicionales. En lugar de elegir entre los mejores, decidió poner a todos juntos en el campo de juego.
Pelé (Santos), Tostão (Cruzeiro), Rivellino (Corinthians), Gerson (São Paulo) y Jairzinho (Botafogo) formaron un frente de ataque que era pura dinamita, pero también poesía en movimiento sobre el césped mexicano.
Cada estrella en su función
Gerson era el cerebro del equipo, el estratega que distribuía pases de cuarenta metros con precisión milimétrica. Rivellino poseía un cañón en la pierna izquierda y una gambeta que descolocaba a cualquier defensa europeo.
Jairzinho, apodado el 'Huracán', cumplió la hazaña histórica de marcar goles en todos los partidos del torneo, un récord que hasta hoy permanece vigente y parece inalcanzable.
Tostão, con una inteligencia táctica superior, se movía por todo el frente de ataque abriendo espacios para que sus compañeros llegaran libres al arco rival.
Pelé en su máximo esplendor
Pero por encima de todos, estaba Edson Arantes do Nascimento. Pelé llegó a México con 29 años, en la plenitud de su madurez física y mental. Ya no era el joven prometedor de Suecia 58, se había convertido en un monarca que reclamaba su corona.
La actuación de Pelé en ese Mundial fue extraordinaria. No solo por los goles que convirtió, sino por las jugadas que 'casi' fueron: aquel remate de media cancha contra Checoslovaquia que pasó rozando el palo, el cabezazo que Gordon Banks detuvo en una atajada memorable, y aquel amague sin tocar la pelota ante el arquero uruguayo Mazurkiewicz en semifinales.
'O Rei' jugaba al ajedrez en el campo, pero también componía poemas futbolísticos, creando momentos de puro lirismo deportivo nunca antes vistos.
Este equipo brasileño de 1970 no solo conquistó el tricampeonato mundial, sino que dejó un legado imborrable en la historia del fútbol, demostrando que el talento individual puede potenciarse cuando se combina con una visión táctica innovadora y un juego colectivo de altísimo nivel.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del D10 Paraguay.
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