Jueves, 22 de Octubre de 2026
Sociedad

La recomposición de la comunidad educativa, clave para mejorar la calidad de la educación

Expertos destacan la necesidad de fortalecer la participación integral de estudiantes, docentes, padres y directivos

22/10/2026 10:02 4 min lectura 193 vistas

La educación del país es tema prioritario en los discursos de diversos sectores sociales y políticos en la actualidad, lo cual representa un avance significativo, aunque todavía insuficiente para generar cambios estructurales.

Estudios como el informe PISA han confirmado que el rendimiento académico en Paraguay no alcanza los niveles deseados, con múltiples factores que inciden en este resultado. Sin embargo, únicamente señalar los problemas no constituye una solución efectiva.

¿Por dónde comenzar?

Una interrogante fundamental que surge es por dónde iniciar el proceso de mejora sistemática de la educación nacional. El pedagogo padre Jesús Montero Tirado (SJ) planteaba que "en Paraguay enseñamos, pero no educamos" por la ausencia de una verdadera comunidad educativa organizada.

En este contexto, fortalecer la comunidad educativa emerge como uno de los elementos clave para lograr el salto cualitativo que todos los sectores anhelan.

Marco legal y constitucional

La Ley General de Educación de Paraguay, en consonancia con la Constitución Nacional, establece en su artículo 11 b. que el sistema educativo nacional debe ser desarrollado por la comunidad educativa y regulado por el Estado. El artículo 11 i. de la misma ley define que los integrantes de la comunidad educativa son los actores primarios constituidos por estudiantes, educadores, padres de familia o tutores, egresados, directivos y administradores escolares.

Según la norma, estos actores deben participar, conforme a sus competencias, en el diseño, ejecución y evaluación del proyecto educativo institucional. Este rol decisivo de la comunidad educativa concreta el derecho fundamental de todo habitante a una educación permanente, arraigada en su propia cultura, según el artículo 1 de dicha ley.

Un modelo democrático y colaborativo

La participación activa de la comunidad educativa permite reemplazar el verticalismo y el centralismo rígido por un modelo democrático, colaborativo, ético y humanista. Este enfoque integra y desarrolla todas las dimensiones personales de los estudiantes: biológica, psicológica, social y espiritual, superando la fragmentación que actualmente limita la formación integral.

Para formar ciudadanos saludables, éticos, participativos, reflexivos, autorregulados y profesionalmente competentes, es necesario impulsar un estilo formativo comunitario que oriente y armonice el trabajo conjunto de quienes intervienen en la educación.

El diálogo como instrumento fundamental

La comunidad educativa impulsa el diálogo como método de trabajo indispensable para alcanzar la excelencia humana integral que persiguen los fines de la educación paraguaya. En la actualidad, el enfoque no puede limitarse a la enseñanza como herramienta instrumental de transferencia de información y entrenamiento de destrezas específicas.

El objetivo debe ser el desarrollo humano integral, progresivo y permanente de cada estudiante, aspecto que no se logra si la comunidad educativa se encuentra dispersa, fragmentada o en constante conflicto.

"La escuela sola no puede activar todas las dimensiones personales del estudiante. Sin una comunidad educativa unida, donde estudiantes, docentes, padres de familia y directivos cooperen de manera orgánica, el aula se reduce a un depósito mecánico de conocimientos."

Beneficios de la comunidad educativa integrada

Recomponer la comunidad educativa es fundamental para transitar de la enseñanza a una formación integral. La comunidad educativa cumple roles esenciales: activa mecanismos de participación real, fortalece la democracia al restituir el protagonismo central a los actores primarios de la educación, y contribuye a superar la fragmentación educativa.

Para que el proceso educativo sea efectivo, deben integrarse los esfuerzos de la familia, la comunidad, el Estado, los docentes y los estudiantes en una labor coordinada.

La comunidad educativa activa y coordinada contribuye a mantener el ámbito ético y cultural en el cual se desarrolla el proceso educativo, aportando elementos característicos que fundamentan la flexibilidad de los currículos adaptados a cada región.

Colaboración entre sociedad y Estado

La colaboración efectiva entre la sociedad civil y el Estado encuentra en la comunidad educativa un espacio concreto de realización. Por esta razón, la recuperación de la comunidad educativa como ámbito de encuentro orientado al bien común representa una estrategia fundamental para transformar la educación nacional y alcanzar los objetivos formativos que la sociedad paraguaya requiere.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.

Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.

Comentarios (0)