Los sentimientos encontrados de la diáspora iraní en Los Ángeles durante el Mundial
La comunidad de "Teherángeles" vive con intensidad el torneo en medio de tensiones políticas y personales
Sentimientos divididos en la comunidad iraní
"Son días de muchos sentimientos encontrados". Con estas palabras, Paris Hobbs, iraní-estadounidense y bloguera especializada en gastronomía persa, describía su experiencia al asistir al debut de la selección de Irán en el Mundial contra Nueva Zelanda en el estadio SoFi de Los Ángeles.
"Queremos ver a nuestro equipo y verlo ganar, pero al mismo tiempo despreciamos la República Islámica de Irán, el gobierno y su represión", explicaba a BBC Mundo. Su atuendo reflejaba este mensaje: lucía la bandera previa a la revolución islámica de 1979, un símbolo que se ha convertido en estandarte de la disidencia.
El símbolo prohibido de la resistencia
La bandera histórica de Irán, tricolor como la actual pero con un león y un sol en el centro, está estrictamente prohibida en Irán. La FIFA también ha vetado su uso en los estadios y demás instalaciones de la Copa del Mundo por no ser la oficial y por su componente político. Sin embargo, algunos aficionados no dudaron en mostrarla en las gradas del estadio.
"Teherángeles": la capital iraní en Estados Unidos
También conocida como "Pequeña Persia", la zona del oeste de Los Ángeles que incluye parte de la afluente Beverly Hills concentra desde hace décadas restaurantes y comercios iraníes. Se ha convertido en punto de encuentro de visitantes y de la amplia diáspora que reside en la ciudad.
De acuerdo con estimaciones del censo de 2024, de los 750.000 iraníes e iraníes-estadounidenses en el país, más de la mitad vive en California. Esta comunidad está conformada por emigrados en distintas oleadas, mayoritariamente tras la revolución islámica y la guerra con Irak (1980-1988), así como migrantes más recientes.
Un contexto de extrema sensibilidad
Para esta comunidad, el Mundial se ha vuelto un tema de sensibilidad extrema en el contexto actual. La complejidad de las emociones refleja las diferentes posiciones políticas dentro de la diáspora.
"La diáspora la forma gente con puntos de vista distintos", explicó Parsa Tafreshi, quien voló desde Nueva York a Los Ángeles para ver el partido. "Hay quienes piensan que apoyar al equipo es malo porque consideran que representa al gobierno. Otros pueden oponerse al régimen, pero aun así están del lado del equipo. Y hay quienes lo animan sin que les importe nada más".
Múltiples perspectivas dentro de una hinchada
Tafreshi llegó preparado para festejar junto con sus familiares, vistiendo camisetas con la inscripción "Irán", collares, gorras y pintura tricolor en las mejillas. "Crecí en este país y el primer partido que vi fue Estados Unidos contra Irán en 1998", contó. "Fue duro ver enfrentarse a esos dos equipos que en cierta manera forman parte de mí, pero siempre quise volver a verlos jugar".
Reconoce que el tema es controvertido y genera división. "Todo esto genera mucha división, pero, a fin de cuentas, la gente quiere estar del lado correcto. Y para mí el lado correcto es el de aquellos que estén con el pueblo iraní", expresó.
A pesar de las tensiones políticas, Tafreshi considera que en el estadio, cuando los jugadores se dirijan en un ataque hacia la portería, todos los aficionados los alentarán sin importar sus diferencias personales.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.
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