No Paradise If You Are Killed by a Woman: análisis de una película que mezcla acción y realismo
La película de Halkawt Mustafa, presentada en Venecia, intenta equilibrar el thriller bélico con el drama de guerra real
La película No Paradise If You Are Killed by a Woman, dirigida por Halkawt Mustafa, fue presentada en la sección Orizzonti del Festival de Venecia. Se trata de una producción que comienza con una energía extraordinaria pero que gradualmente se desinfla, quedando atrapada en sus propias convenciones narrativas.
Una premisa potente
El punto de partida de la película es sólido: Vyan, una francotiradora kurda endurecida por la guerra, regresa a Mosul cuando descubre que su hermana, desaparecida durante el ataque del Estado Islámico en 2014, podría seguir viva. La búsqueda se convierte tanto en una misión de rescate como en un viaje hacia un trauma que la protagonista ha intentado mantener enterrado durante años.
Mustafa, nacido en el Kurdistán iraquí, huyó con su familia a Noruega y trabajó como periodista en zonas de conflicto antes de dedicarse plenamente al cine. La película fue rodada en Mosul utilizando espacios reales de la ciudad, lo que refleja una relación personal y auténtica del director con la historia que cuenta.
Un comienzo contundente
Los primeros compases de la película demuestran una combinación efectiva entre thriller bélico, drama de supervivencia y relato de búsqueda. La tensión, el movimiento y el peligro mantienen al espectador enganchado. La protagonista parece capaz de sobrevivir a cualquier cosa, teniendo algo de heroína clásica del cine de acción mientras también representa a una mujer marcada por una guerra real que ha dejado cicatrices profundas.
El dilema de equilibrar géneros
El desafío principal de la película radica en su falta de decisión respecto a qué quiere contar. En otras películas recientes ambientadas en el conflicto contra el Estado Islámico, como Rebel (de Adil El Arbi y Bilall Fallah) o Sisters in Arms (de Caroline Fourest), la mezcla entre acción, aventura y realidad encontraba un equilibrio más efectivo.
Aquí, la voluntad de contar una historia sobre personas reales y heridas reales choca continuamente con la necesidad de fabricar espectáculo. Cuando ambas intenciones no encajan, aparece una extraña sensación de impostura.
La comparación con Rambo
Vyan termina pareciendo una especie de Rambo kurda. Rambo funciona precisamente porque el espectador sabe que está ante una fantasía. Es un héroe imposible, una figura casi mitológica que atraviesa guerras, ejércitos y explosiones como si Superman hubiera aterrizado en Vietnam. El público acepta las reglas del juego porque la película tampoco pretende vender esa invulnerabilidad como realismo.
En No Paradise If You Are Killed by a Woman, sin embargo, el planteamiento pide algo diferente. La película desea hablar de una guerra concreta, de una población concreta y de un trauma histórico reconocible. Por eso, cuando la protagonista parece sobrevivir a situaciones que exigirían una dosis considerable de milagro cinematográfico, la película entra en un territorio cercano a la fantasía inverosímil.
Un contraste desconcertante
Hay momentos que buscan transmitir crudeza y autenticidad y otros que parecen sacados de una película de acción convencional. El contraste entre estas dos intenciones resulta desconcertante para el espectador, quien enfrenta dificultades para reconciliar el tono realista con las convenciones del cine de acción.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario La Nacion.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.