Lunes, 10 de Agosto de 2026

San Lorenzo: testimonio de fe y servicio a los más necesitados

La vida del mártir cristiano como ejemplo de entrega y amor al prójimo

10/08/2026 10:01 2 min lectura 126 vistas

El legado de San Lorenzo

"Os aseguro que si el grano de trigo cae en la tierra y no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto". Dar la vida por amor constituye la base de nuestra felicidad diaria y eterna.

El Papa Sixto II fue decapitado en el año 258 durante la persecución de Valeriano. Uno de sus diáconos, Lorenzo, se salvó temporalmente porque estaba a cargo de los bienes de la Iglesia; le otorgaron cuatro días para entregarlos. Lorenzo distribuyó entonces esos bienes entre los pobres. Una vez transcurrido el plazo, se presentó ante el magistrado acompañado de pobres y enfermos, expresando: "Estas son las riquezas de la Iglesia". Los pobres y los enfermos representan un tesoro. Existe una presencia misteriosa de Dios en sus sufrimientos, asociados especialmente a la cruz de Jesús.

El testimonio del mártir

Lorenzo fue sometido al tormento del fuego. El cristiano no busca precipitar su propio martirio, sino que mantiene coherencia con su fe y disposición de dar su vida por Cristo. El grano de trigo debe morir para dar fruto.

Cuando san Agustín recuerda el martirio de san Lorenzo, compara la Iglesia con un jardín del Señor, adorned con las rosas de los mártires; pero en este jardín existe toda clase de flores. Cada persona es responsable de saber dar su vida como Dios lo demanda: eso es amar. Frecuentemente, será de forma discreta y oculta, en el desempeño diario del trabajo bien hecho, en la atención a la familia, en la fidelidad a los amigos, en la cercanía con pobres y enfermos.

Una vida de servicio y alegría

El testimonio de san Lorenzo posee sentido del humor. "Dios ama al que da con alegría" (2 Cor 9,7). El sentido del humor muestra humildad y cierta distancia con un mundo que pasa, pero que nos gusta amar y reconducir a Dios. A través del trabajo diario hecho santo, el bautizado une la creación con la redención.

Al acercarse la solemnidad del 15 de agosto, que la Virgen María, Madre de la esperanza, nos ayude a realizar esta tarea con buen humor, con un corazón firme y confiado.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.

Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.

Comentarios (0)