Un pediatra paraguayo responde la pregunta viral: ¿cómo hacer que los hijos crezcan como Haaland u Gill?
Robert Núñez explica el papel de la genética en la estatura y cómo favorecer un crecimiento saludable
La consulta que se repite en los consultorios
La admiración por los gigantes del fútbol ha llegado hasta los consultorios pediátricos. El pediatra paraguayo Robert Núñez compartió una reflexión que rápidamente generó interés en redes sociales: cada vez más madres preguntan cómo lograr que sus hijos alcancen la imponente estatura de figuras como el delantero noruego Erling Haaland y el arquero paraguayo Orlando Gill.
"Creo que las mamás se volvieron muy 'Haaland & Orlando Gill lovers'", escribió el médico en su publicación, detallando que en los últimos días recibió consultas similares de madres que sueñan con que sus pequeños lleguen a medir como sus ídolos deportivos.
La comparación tiene fundamento. Haaland mide 1,95 metros, mientras que Gill alcanza los 1,98 metros, dos estaturas que se destacan significativamente sobre el promedio. Sin embargo, surge la pregunta: ¿es posible influir en el crecimiento de un niño? Según explicó el pediatra, la respuesta se encuentra principalmente en los genes.
La genética: el factor determinante
Núñez señaló que la altura depende en gran medida de la herencia familiar. Para estimar la talla adulta de un niño, los especialistas toman como referencia principalmente la estatura del padre y la madre, ya que son quienes proporcionan la mayor influencia genética.
"Muchas veces escucho: 'Pero doctor, mi abuelo mide 2 metros'. Sí, esos genes forman parte de la historia familiar, pero mamá y papá tienen un papel fundamental", explicó el médico.
El pediatra destacó que tanto Haaland como Gill representan combinaciones genéticas excepcionales, a lo que se sumó una vida vinculada al deporte desde edades tempranas. El delantero noruego creció en una familia de deportistas, mientras que Gill desarrolló su carrera como arquero desde la infancia.
El deporte favorece, pero no modifica la genética
El especialista aclaró que ninguna disciplina deportiva, vitamina o alimento puede alterar la genética de una persona. "El deporte no hace que un niño crezca más de lo que su genética permite, pero sí ayuda a que alcance su máximo potencial", resaltó.
Por ello, las claves para favorecer un crecimiento saludable son más simples de lo que muchos imaginan: dormir bien, llevar una alimentación equilibrada, realizar actividad física y cumplir con los controles pediátricos.
Cada niño, su propio potencial
Más allá de la búsqueda de una estatura excepcional, Núñez transmitió un mensaje importante a las familias: cada niño posee su propio potencial y lo esencial es que pueda desarrollarse sano y feliz. No todos los pequeños necesitan medir como Haaland u Gill. Lo verdaderamente importante es que puedan convertirse en la mejor versión de sí mismos.
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