Vecinos reclaman respuestas por tardanza de obras en San Pablo
Vecinos consultados por Última Hora señalaron que existe una falta total de comunicación entre la Comuna y los pobladores del área, actualmente intervenida por trabajadores de la empresa Covipa SA y Chaves Construcciones SAI, que conforman el Consorcio Pluvial Abasto.
“Resulta preocupante que, pese a los compromisos asumidos por la Municipalidad, no se haya (...) informado adecuadamente a los vecinos sobre el estado real de las obras ni sobre el plazo de su finalización”, dice parte de la nota, firmada por más de 40 frentistas y remitida el pasado 9 de marzo tanto a Bello como a los concejales de la Junta Municipal de Asunción.
Como se indica en el documento, la obra afectó negativamente la actividad económica en el área intervenida. Comerciantes y residentes por igual vieron perjudicadas sus veredas y el acceso a sus negocios y viviendas.
La solicitud formal incluye la conclusión de las obras, la realización de trabajos de limpieza urgente (por la presencia de insectos y ratas, etc.), la implementación de medidas de seguridad y señalización y la emisión del informe a los vecinos que detalle las causas de la demora y el cronograma concreto para su finalización.
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Soledad López, una de las comerciantes de la zona, informó que la clientela de su comedor disminuyó considerablemente, debido a la dificultad para acceder a su negocio.
Irene Silva, quien vive en una casa que linda con la calle intervenida, manifestó por su parte un sentimiento de frustración ante lo que considera un “padecimiento” interminable.
“A nosotros como vecindario nunca nos convocaron ni dijeron: ‘Esto se va a hacer en etapas, se van a quedar sin agua tanto tiempo, o no van a tener’. Nada”, apuntó.
Criticó el hecho de que aparentemente no existe un plan de trabajo lógico, como terminar primeramente un tramo de dos o tres cuadras antes de “romper” todo el barrio, situación que convierte la entrada y salida de la zona en una “aventura”.
“Ahora todo el barrio está roto. Cuando uno quiere salir o entrar al barrio es toda una aventura. No se nos avisó absolutamente nada, ni qué implicaba la obra para los frentistas, el aislamiento, las veredas que se rompieron, los árboles perdidos”, manifestó.
Tanto en la calle Aztecas como en Epifanio Méndez Fleitas, donde avanzan las obras que debían pagarse con el dinero del bono G8 (G. 360.000 millones), la situación según los frentistas es de evidente desprolijidad y aparente falta de coordinación técnica.
Silva relató que los obreros parecen “estar solos” y carecer de una dirección clara, y puso como ejemplo una excavación realizada en un sector de Méndez Fleitas casi Cacique Lambaré.
Aseguró que se hicieron trabajos subterráneos, se aplanó el terreno y luego volvió a abrirse supuestamente porque los trabajadores “se olvidaron” de realizar una instalación.
Otro ejemplo ofrecido fue el de la entrada trasera del Mercado de Abasto, en donde la pobladora recordó que un “pozo gigantesco” se mantuvo abierto durante varios meses.
“Hicieron un pozo, encontraron muchas dificultades técnicas que no podían resolver, volvieron a cerrar. Está cerrado y se circula con dificultad, y está lleno de agua. ¿Para qué hicieron? No se solucionó el problema porque ahí corre el agua”, aseguró.
La vecina contó además que recientemente las máquinas y los materiales permanecieron durante diez días sin actividad.
“Acá se usa esto como depósito de autos viejos y de máquinas. Esas máquinas estuvieron paradas una semana”, aseguró.
Tardanza. Obras de desagüe ya causan impaciencia entre vecinos y comerciantes del barrio San Pablo.
Vecinos alertan del peligro existente al inicio de la calle Azteca. Obreros del Consorcio Pluvial Abasto intervienen actualmente la zona.
Excavaciones profundas se realizaron en la zona de Epifanio Méndez Fleitas. Actualmente, las calles son difícilmente transitables.
Veredas rotas y escombros dificultan el paso en la calle Epifanio Méndez Fleitas.
En el lugar se observa actualmente a trabajadores operando maquinaria y trabajando en el fondo de profundas excavaciones, aunque también se presencia un paisaje de peligro y de inevitable dificultad, con veredas totalmente destruidas y cubiertas de escombros, tierra y restos de asfalto viejo que empeoran considerablemente el tránsito de los peatones.
Otro poblador, Mario Aquino, recalcó que no existe comunicación por parte de la Comuna en todo lo referente a esta obra, y añadió que la calidad de vida de los vecinos se deterioró bastante.
“No sé cómo van a recomponer esto. Todo un tiempo de cuidado que nosotros les damos a las especies de árboles, y que vengan a tocar así como si nada”, mencionó.
Entretanto, cada uno hace lo que puede para sobrellevar la situación. Desde los talleres mecánicos que funcionan en la calle, los trabajadores se “ingenian” para continuar con su actividad, en tanto que otros comerciantes realizan ventas a domicilio para seguir a flote.
Ante las críticas por la intermitencia de los trabajos, un ingeniero de la empresa Covipa explicó que existe un sistema de “receso” operativo: tras trabajar un mes corrido, incluyendo fines de semana, el personal se toma cuatro días de recuperación, lo que explicaría las semanas de inactividad que reclaman los vecinos.
Sobre la habilitación de la calle Azteca, el profesional afirmó que “hay que entender el concepto de la obra” y que la habilitación demora debido a que el hormigón requiere un tiempo de espera para aguantar el peso de los vehículos.
Esto, según explicó, es tenido en cuenta antes de habilitar los accesos hacia la zona del Mercado de Abasto.
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Según una reciente publicación de la Comuna, la obra en la zona del Abasto registra un 50% de ejecución. El fiscal de la Dirección General de Obras, Diego Vázquez, explicó que los trabajos se concentran por el momento en la pavimentación de Epifanio Méndez Fleitas, desde la intersección con Teniente López.
Informó que ya se ejecutó cerca de una cuadra de pavimento en media calzada, y que otras cuatro cuentan con la base terminada.
Vázquez estimó que en dos meses se culminarían los trabajos en la calle Méndez Fleitas, y aseguró que la empresa dispone de un plazo de entre 4 y 5 meses para finalizar las obras.
“En caso de incumplimiento de los plazos establecidos, se aplicarán las multas previstas contractualmente”, aseguró el ingeniero.
También en el barrio San Pablo se realizan trabajos en el área de Urutaú (Yporá en Google Maps), Incienso y Guatambú, como parte de las obras de la “Cuenca Lambaré, Lote 2", encaradas por el del Consorcio CCC Tecsul.
En esta zona, aunque las veredas sobre Urutaú siguen destruidas, se observan trabajos constantes y ya hay tramos que culminaron en la zona de Incienso y Petereby.
Antiguos pobladores, como Édgar Cáceres y Julio Jara, resaltan que la zona era intransitable y que ahora esperan con optimismo que el lugar ya no se “aísle” por causa de las lluvias y la falta de desagüe, una carencia histórica en la zona.
Jara manifestó su satisfacción al señalar que, aunque las obras tuvieron periodos de pausa debido a la falta de pago a las contratistas, ahora finalmente podrán cruzar la calle durante los días de lluvia sin que sus manzanas se inunden.
Vecinos de la zona de Urutaú, Yporá y Petereby resaltan el avance de las obras y esperan que las lluvias ya no inunden sus calles.
Ya se usaron G. 16.000 millones de la recaudación para las obras en San Pablo
El pasado 20 de enero, Luis Bello acudió junto a una comitiva para supervisar obras de asfaltado (pagadas con fondos de Itaipú) en la calle Lorenzo Cáceres, ubicada en la zona de la cuenca Lambaré. Esa misma mañana fue objeto de un reclamo vecinal por acompañar la intervención de “una cuadrita”, mientras que las calles se inundan por la falta de desagüe.
Como informó la ingeniera Karina Reyes, del Consorcio Tecsul, la Municipalidad de Asunción se había comprometido a liberar pagos pendientes en la última semana de febrero. Fue justamente en este periodo que las obras en la zona se reiniciaron, atendiendo al compromiso.
Según cifras proveídas por la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), se registraron un total de cuatro pagos a principios y mediados de marzo de este año, que alcanzan G. 4.961.145.522.
En total, la empresa ya recibió G. 22.852.216.515 de un monto adjudicado de G. 64.777.837.460.
Por otro lado, a comienzos de marzo de este año, el intendente Luis Bello informó que para la obra en la zona del Abasto, conocida como Cuenca Itay, Lote 1, se hizo un desembolso de G. 7.000 millones. Según datos de la DNCP, hay 6 pagos a favor del Consorcio Pluvial Abasto, registrados el 25 de febrero, que suman G. 7.428.299.964.
Actualmente, hay otros cuatro pagos más que se registraron desde el 19 de marzo hasta el 21 de abril de este año, que alcanzan G. 4.319.060.406. El total pagado a la contratista suma actualmente G. 35.539.740.267, de un monto adjudicado que llega a G. 71.393.978.785.
Para los pagos realizados este año por las obras en San Pablo, que en total ya suman G. 16.708.505.892 (incluidos los lotes 1 y 2), la administración de Luis Bello se valió del dinero de la recaudación.
Originalmente, las obras en esta zona de Asunción debían financiarse con el bono G8, emitido en 2022.
Parte de este dinero corresponde a los G. 512.000 millones que la administración de Óscar Nenecho Rodríguez desvió para el pago de sueldos a los más de 9.000 funcionarios de la Municipalidad, además de otros gastos irregulares, según el informe de la intervención realizada en 2025 por el economista Carlos Pereira.
El anuncio oficial de la palada inicial de las obras en el barrio San Pablo, incluidos ambos lotes, se registró el 10 de abril de 2024, en tanto que la colocación del bono G8 data del 28 de noviembre de 2022, cuando se registró la emisión.
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