Domingo, 02 de Agosto de 2026
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A los 17 años escribió para entender la tragedia del Ycuá Bolaños: la carta que resurge 22 años después

Una joven expresó a través de la escritura su dolor ante la mayor catástrofe civil del Paraguay

02/08/2026 01:01 4 min lectura 73 vistas
A los 17 años escribió para entender el horror del Ycuá Bolaños: la carta que vuelve 22 años después

Una carta desde el dolor colectivo

En el 22 aniversario de la mayor tragedia civil del Paraguay, se da a conocer el testimonio que escribió una ciudadana de 17 años en busca de entender los eventos de aquella jornada. Aunque ella no perdió a familiares ni amigos en el incendio, fue atravesada profundamente por el dolor colectivo que significó la muerte de 400 personas.

Yesica Vera Zarza escribió una carta aquella misma noche para intentar comprender lo ocurrido y para sobrevivir emocionalmente a lo que observaba en los medios de comunicación y percibía en el ambiente del país.

"Recuerdo aquel domingo. Estaba soleado y mi abuela de 82 años estaba sentada en su silla de ruedas. Junto a mi familia seguimos durante horas el desarrollo de una noticia que terminaría marcando a todo el país", comenta la autora en su relato.

La joven subraya que escribió la carta intentando comprender una tragedia que dejó una huella profunda en la nación. "Hoy sigo creyendo que la escritura es una forma de memoria. Por eso comparto estas palabras juveniles, que conservan intacta la conmoción de aquella fecha", expresa.

La carta: un testimonio de 2004

1 de agosto de 2004

Querido Amigo:

Te escribo esta carta para contarte algo extraño que ocurrió hoy. Al levantarme esta mañana, no tenía idea del regalo que mi papá tenía preparado. Fue una mañana como cualquier otra, pero ésta tenía un brillo especial.

Me vestí y fui a visitarlo a su casa, como todos los domingos. Estuve allí durante una hora, escuchando sus palabras y teniendo una conversación genial. Al salir, decidí ir a almorzar al supermercado al cual iba habitualmente. Llegué al lugar y me encontré con amigos con quienes estuve conversando un momento. Mientras, observaba cómo los niños jugaban felices en la plaza de juegos.

Charlé con un amigo y me dijo que había ido con su familia a festejar el cumpleaños de uno de sus hijos y señaló dónde estaban sentados almorzando. Los saludé de lejos. Al igual que él, había familias enteras haciendo compras o almorzando. Otros estaban solos, comprando apurados algún ingrediente que les faltaba para preparar el almuerzo.

Fue al despedirme de él, cuando me di vuelta y vi cómo una parte del techo del supermercado estaba siendo consumido por las llamas. Todos empezaron a correr. El súper se venía abajo.

Apenas comenzó todo ese desastre, vi cómo mi papá venía junto a mí y me dijo: "Hijo, tenemos que salir de aquí". Mientras yo le preguntaba qué ocurría, él hablaba con unos hombres altos, grandes, quienes supongo eran guardias, porque estaban junto con mi papá, ayudando a salir del lugar a las personas. No se escucharon gritos de desesperación o de auxilio, porque parecía que todos estaban tranquilos. Además todo fue muy rápido.

Cuando intentaron sacar a las personas del supermercado se dieron cuenta de que las puertas estaban cerradas. Fue al instante que nos llevaron por un largo y estrecho pasillo, donde había una claridad inconmensurable y un silencio desbordante. Yo me preguntaba, ¿si el súper contaba con tan bello lugar, por qué nunca lo habíamos visto?

Mi padre y los hombres, quienes por cierto vestían de blanco y transmitían una luz incesante, volvieron en busca de más personas pero ya no quedaba nadie. Todos habían logrado escapar, algunos con ayuda de hombres y mujeres con ropa amarilla, otros con ayuda de personas que habían colaborado. Gracias a mi padre fuimos muchas las personas que logramos salir por el pasillo, sin ninguna herida en el cuerpo. Al contrario, nos sentimos como si nos hubiesen quitado un gran peso de encima, como si voláramos.

Pero luego, indignado me sentí cuando vi a mi padre regresar solo, sin haber salvado más vidas. Tantas preguntas le hice, tanta fue la furia contra él que me atreví a cuestionarle: ¿Dónde estabas cuando ocurrió todo? ¿Cómo permitiste que tantas...

La memoria a través de la escritura

Este documento personal representa la búsqueda de sentido y comprensión ante una calamidad que transformó la historia del Paraguay. La carta de Yesica Vera Zarza evidencia cómo la escritura se convierte en una herramienta de procesamiento emocional y de preservación de la memoria colectiva ante eventos de gran impacto social.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario La Nacion.

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