Cien años de Marilyn Monroe: su legado en el cine y aspectos menos conocidos de su vida
A un siglo de su nacimiento, se recuerdan los aportes de la actriz estadounidense al séptimo arte y su conexión con México
Una vida marcada por la complejidad
Marilyn Monroe, nacida como Norma Jeane el 1ro de junio de 1926, dejó un legado que trasciende los roles estereotipados con los que fue identificada durante su carrera cinematográfica. Aunque murió a los 36 años, su influencia en la industria del cine persiste más de seis décadas después, inspirando exposiciones, libros y análisis sobre su vida y carrera.
El vínculo con México
Un aspecto menos conocido de la vida de Monroe es su conexión con México. Su madre, Gladys Pearl Baker, nació en 1902 en Piedras Negras, estado de Coahuila, ciudad a donde se habían trasladado sus abuelos desde el medio oeste estadounidense en la década de 1890.
Baker se estableció posteriormente en Los Ángeles, donde trabajaba en los estudios de Hollywood como cortadora de negativos de película. Durante la infancia de Norma Jeane, le enseñó español e inculcó en ella el interés por la cultura mexicana.
Ya consolidada su carrera, Monroe viajaba frecuentemente a México en busca de descanso de las presiones de Hollywood. Visitó Ciudad de México, Ciudad Juárez, Acapulco y Baja California, donde se relacionó con artistas y cineastas mexicanos. Desarrolló un genuino interés por el arte, la cocina y la cultura del país, decorando su casa con muebles mexicanos de estilo español.
Aunque hablaba español con fluidez, los estudios de cine la desalentaban de hacerlo públicamente, temiendo que afectara su imagen de «chica de California». En uno de sus viajes a México, cuando le preguntaron en español si podría enamorarse de un actor mexicano, ella respondió en el mismo idioma: «¿Y por qué actor? ¡Con un mexicano basta!».
Monroe tuvo un romance con el escritor y productor mexicano José Bolaños, quien la acompañó en eventos públicos como la gala de los Globos de Oro de 1962.
Una empresaria pionera
En 1955, Monroe tomó una decisión audaz y pionera para una actriz en el Hollywood de los años 50. Cansada de los papeles estereotipados que le ofrecía el estudio 20th Century Fox, decidió crear su propia productora: Marilyn Monroe Productions (MMP).
La fundó en asociación con el fotógrafo Milton Greene con el objetivo de ganar autonomía artística y transformar su imagen pública. El proyecto buscaba que Monroe pudiera elegir sus propios proyectos, negociar mejores contratos y escapar de los personajes que la habían llevado a la fama pero que la mantenían en roles limitados.
Monroe estaba determinada a superar el encasillamiento como «rubia tonta» y a recibir compensación equitativa en comparación con sus coprotagonistas. En 1954 rompió con el estudio y se mudó a Nueva York, donde anunció la creación de MMP, convirtiéndose en la segunda mujer en la historia del cine en fundar una productora propia, después de la canadiense Mary Pickford.
Aunque esta aventura empresarial no perduró indefinidamente, representó un hito importante en la lucha de las mujeres por la autonomía y la equidad en la industria cinematográfica.
Un legado duradero
La vida de Marilyn Monroe revela a una persona mucho más compleja que el personaje que sonreía bajo los focos. Sus iniciativas empresariales, su conexión cultural con México y su determinación por controlar su propia carrera la posicionan como una figura innovadora que desafió las limitaciones impuestas a las mujeres en Hollywood durante el siglo XX.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.