Colombia enfrenta el desafío de baja productividad laboral pese a extensa jornada de trabajo
Expertos señalan que factores como acceso a capital, infraestructura y educación inciden en la menor productividad de la región
Un trabajo intenso con resultados limitados
Paola Rosas, de 41 años, se levanta a las 3 de la mañana. Sale a las 4 de su casa en un barrio de las montañas del suroriente de Bogotá y llega pasadas las 5 al puesto de empanadas que tiene en Chapinero. Todos los días compra aproximadamente 70 empanadas a un distribuidor y las revende a 3.500 pesos colombianos cada una. Con estos ingresos logra cubrir sus gastos de transporte, los costos del parqueadero nocturno y contribuir a la educación universitaria de su hijo mayor.
La historia de Paola refleja una característica común en Colombia: los trabajadores dedican muchas horas a sus actividades laborales. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), una persona en Colombia trabaja en promedio 43,2 horas semanales, mientras que en Alemania esta cifra es de apenas 25,6 horas.
El paradoja de la productividad
A pesar de estas extensas jornadas, los colombianos no logran generar la riqueza esperada. Entre todos los países miembros de la OCDE, Colombia registra la menor productividad laboral, lo que significa que por cada hora de trabajo, se produce menos dinero que en cualquier otra nación de este grupo.
Este es un problema que no afecta únicamente a Colombia. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), toda la región lleva décadas enfrentando esta situación. Durante los últimos 45 años, América Latina no ha logrado incrementar significativamente su productividad, mientras que países como Corea del Sur e Irlanda multiplicaron la suya varias veces en el mismo período. Aún así, Colombia destaca negativamente incluso comparada con el promedio latinoamericano.
Factores identificados por los expertos
Los economistas consultados señalan que el poco acceso a capital, los problemas de infraestructura pública, la regulación empresarial y el desfase entre el sistema educativo y las necesidades del mercado laboral son elementos clave que inciden en esta baja productividad.
Ricardo Salas, profesor de Economía de la Universidad de Dartmouth, advierte sobre la preocupación fundamental:
"Lo que nos tendría que preocupar es que la gente está trabajando más horas de las que debería, y está recibiendo poco dinero. Los salarios no alcanzan".
Hernando Zuleta, decano de economía de la Universidad de los Andes, complementa este análisis señalando que
"la productividad se ve inmediatamente reflejada en salarios".La OCDE explica que la cantidad producida por hora trabajada depende del capital físico disponible —edificios, máquinas, vehículos— y de activos intangibles como la propiedad intelectual.
Un desafío para el nuevo gobierno
La baja productividad constituye un problema estructural que debería ser prioritario para cualquier administración que aspire a aumentar los ingresos de los colombianos y mejorar la competitividad del país en los mercados globales. Este legado de baja productividad representa uno de los principales retos que enfrentará el nuevo gobierno colombiano.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.
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