Damnificados colombianos encuentran esperanza al reencontrarse con sus mascotas tras el sismo
Voluntarios intensifican búsqueda de animales de compañía entre los escombros mientras continúan labores de rescate
Vickye Giraldo sonríe mientras sostiene a su gatito Polux en los exteriores del edificio en ruinas donde solía vivir en Cali. La esperanza regresa para algunos damnificados del terremoto en Colombia que, como ella, han podido reencontrarse con sus mascotas. A tres días del sismo de magnitud 7,4 que afectó a varias ciudades del país, 273 personas han muerto y más de 3.800 resultaron heridas.
El tiempo es crucial, ya que el plazo de 72 horas consideradas decisivas para hallar supervivientes llega a su fin este jueves. Mientras los rescatistas aceleran la búsqueda de cientos de desaparecidos, voluntarios trabajan para localizar con vida a los animales de compañía de quienes perdieron sus hogares.
De acuerdo con datos oficiales, más de 12.000 viviendas quedaron destruidas y miles de familias se encuentran sin hogar. En Cali, ubicada al suroeste del país y tercera ciudad más grande de Colombia, el edificio residencial donde vivía Giraldo, una abogada de 56 años, se encuentra destruido e inclinado.
El miércoles, un grupo de voluntarios encontró a Polux entre los escombros.
"Es un momento indescriptible", expresó Giraldo mientras besaba a su felino en la cabeza.
Ella tenía cuatro mascotas en su departamento: dos perros y dos gatos. Un can ya fue rescatado, pero uno de sus animales murió y otro continúa desaparecido.
"Son días muy duros de pensar que no los vamos a poder rescatar, pero finalmente es un sueño hecho realidad, de verdad que sí", agregó.
Giraldo sostiene a Polux con una sonrisa y visiblemente emocionada, mientras abraza a los rescatistas voluntarios que lograron extraer al gato del edificio.
También en Cali, Andrea Paredes mantiene la esperanza de encontrar con vida a un perro y sus gatos, que quedaron encerrados en el baño cuando ocurrió el sismo. Su esposo "alcanzó a coger a un perrito" antes de evacuar el edificio, pero desconoce si el resto de sus mascotas están con vida.
El jueves, rescatistas fueron recibidos entre aplausos mientras sacaban en brazos a un perro de los escombros de otro edificio. Visiblemente débil, recibió atención inmediata en una mesa donde veterinarios lo hidrataron antes de trasladarlo en camilla.
"Sabemos que las mascotas son como los hijos. En eso me he empecinado", expresó el voluntario Nelson Vidales. "Sé que hay mucha gente pensando en los humanos, pero debe llegar el momento en que las mascotas estén ahí representadas y buscándolas. Para eso estoy aquí", añadió.
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