Sábado, 25 de Abril de 2026

Delfor Boggino: El médico que creó una guarania inolvidable

La historia del patólogo paraguayo que combinó medicina y música, dejando un legado que trasciende las aulas

25/04/2026 10:01 3 min lectura 48 vistas
Delfor Boggino, la mano que enseñaba

La historia del Dr. Delfor Boggino es un testimonio de cómo las adversidades pueden convertirse en lecciones de vida y cómo la pasión puede manifestarse en múltiples formas. Este distinguido patólogo paraguayo dejó una huella imborrable en la medicina y la música de nuestro país.

Un educador con sensibilidad especial

Boggino se destacó como profesor en la Facultad de Ciencias Médicas, donde era reconocido por su estatura mediana, cabello rubio y, especialmente, por su trato afable y conversación vivaz. Los estudiantes lo recordaban como un docente siempre dispuesto a explicar, aclarar dudas e iniciar charlas inesperadas que enriquecían el aprendizaje.

Su método de enseñanza combinaba la precisión científica con una curiosidad genuina ante las preguntas de sus alumnos. "Lo importante no es lo que nos falta, sino cómo usamos lo que nos queda", solía decir, transmitiendo una filosofía de vida que trascendía las aulas de anatomía patológica.

El nacimiento de una guarania memorable

Una faceta sorprendente de este médico era su talento musical. Boggino fue el creador de la guarania "Yo no sé por qué", una composición que nació en circunstancias particulares a fines de la década de 1950.

Durante una huelga universitaria que suspendió las clases y amenazaba con hacer perder el año académico, el joven Boggino decidió viajar a Buenos Aires para continuar sus estudios de medicina. Allí, el destino lo conectó con Ben Molar, reconocido impulsor y mecenas de músicos paraguayos en Argentina.

"Te doy tres días para que me la traigas completa, con letra y música, para grabarla", le propuso Molar después de escuchar la melodía que el estudiante le tarareó.

Fiel a su compromiso, Boggino se recluyó durante tres días y regresó con la obra terminada. Así nació una de las guaranias más bellas del repertorio paraguayo, creada por un estudiante de medicina que también era trompetista y amante de la música.

Un legado que perdura

La combinación de medicina y música en la vida de Boggino no era casual. Su sensibilidad artística se reflejaba en su manera de enseñar, como si, además de observar tejidos al microscopio, supiera también escuchar las pequeñas melodías escondidas en la vida.

Los estudiantes que tuvieron el privilegio de conocer esta historia directamente de su protagonista guardaron no solo los conocimientos médicos, sino también las lecciones de vida que el profesor transmitía con su ejemplo.

Entre microscopios, láminas teñidas y frascos de formol, las clases de Boggino ofrecían algo más que conocimiento científico: brindaban una perspectiva humana sobre cómo enfrentar las dificultades y encontrar belleza en lugares inesperados.

Un ejemplo de superación

La historia personal de Boggino, marcada desde la infancia por un accidente que le costó dos dedos de la mano derecha en un encuentro con el tren, se convirtió en un testimonio silencioso de superación. Esta experiencia, lejos de limitarlo, pareció dotarlo de una fortaleza especial que se reflejaba en todas sus actividades.

Su legado perdura no solo en los estudiantes que formó como médicos, sino también en quienes escuchan su guarania y encuentran en ella la sensibilidad de un hombre que supo combinar la ciencia con el arte, la razón con la emoción.

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