El calentamiento del Ártico atrae nuevas ballenas a Groenlandia y transforma su ecosistema
Estudio científico documenta la llegada masiva de cetáceos a aguas groenlandesas y sus efectos en la cadena alimentaria marina
Incremento de poblaciones de ballenas en aguas groenlandesas
Según un estudio publicado por la revista científica Frontiers in Marine Science, las aguas del este de Groenlandia albergan actualmente unas 4.000 ballenas jorobadas, 6.000 rorcuales comunes y 4.500 rorcuales enanos. Estas especies se alimentan de forma habitual en la región, representando un cambio significativo en la composición marina de la zona.
El análisis de este fenómeno abarca las últimas dos décadas y coincide con el aumento de aproximadamente un grado en la temperatura del mar durante los meses de verano.
Transformación del hábitat marino
El aumento paulatino de las temperaturas ha provocado una notable reducción del hielo marino desde el año 2000, lo que ha abierto a las ballenas zonas costeras que durante siglos estuvieron bloqueadas. Este cambio estructural del ecosistema permite que estos cetáceos accedan a nuevas áreas de alimentación.
Impacto en la cadena alimentaria
El cambio no afecta únicamente a las ballenas, sino que también está modificando la distribución de sus presas, especialmente el capelán (Mallotus villosus). La presencia de este pez en la plataforma continental groenlandesa ha aumentado, desplazándose desde sus zonas de alimentación más cercanas a Islandia.
El capelán desempeña un papel fundamental al conectar los niveles superiores e inferiores de la cadena trófica. La llegada de un número elevado de grandes depredadores ha introducido una presión en la zona que hasta ahora no existía.
Consumo de recursos alimentarios
Los investigadores estiman que estas tres especies de ballenas pueden consumir conjuntamente cerca de un millón de toneladas de presas al año durante los aproximadamente 4 meses que habitan estas aguas. Una parte considerable de su dieta la componen el capelán y el kril.
Borealización del ecosistema marino
El estudio apunta a una rápida transformación del ecosistema marino del este de Groenlandia, un proceso denominado borealización en el que las especies propias de esas latitudes amplían su distribución hacia el norte, mientras que las características del Ártico retroceden.
Este proceso responde a una serie de factores, principalmente a la recuperación de las poblaciones de ballenas que hasta hace poco estuvieron en peligro de extinción, y a la transformación de su hábitat caracterizada por el calentamiento oceánico y la pérdida de hielo marino.
Consecuencias futuras
La conclusión del informe señala una reorganización de las relaciones entre depredadores y presas que puede afectar no solo al capelán, sino a otras especies de peces de la zona y también a la industria pesquera. Este cambio ecosistémico representa un desafío complejo que requiere seguimiento continuo por parte de la comunidad científica y los sectores vinculados a los recursos marinos.
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