El legado de Sarmiento en Asunción: un patrimonio compartido entre Paraguay y Argentina
La casa donde el ex presidente argentino vivió sus últimos días requiere atención y preservación
Un viaje transformador
El ex presidente argentino Domingo Faustino Sarmiento llegó a Paraguay en julio de 1887 por recomendación médica. Padecía serios problemas pulmonares que le aconsejaban buscar un clima más favorable durante el invierno porteño. La calidez del clima paraguayo y la hospitalidad de sus habitantes le permitieron encontrar el ambiente que no hallaba en su propio país.
Un grupo de amigos le obsequió un terreno ubicado a pocos metros de la estación del tranvía San Miguel en las afueras de Asunción. Meses después, Sarmiento regresó acompañado por su hija Ana Faustina y su nieta Lucía, trayendo consigo un constructor y una casa completamente desarmada con la intención de establecerse en la capital paraguaya durante largas temporadas.
Los últimos días en Asunción
La familia se instaló en el Hotel Cancha Sociedad, actual Gran Hotel del Paraguay, propiedad de su amigo, el médico italiano Silvio Andreuzzi, con quien compartía intereses comunes e ideológicos. A finales de julio llegaron su nieto Julio y Aurelia Vélez Sarsfield, el gran amor de su vida, quien había respondido a su invitación. Esta visita devolvió la sonrisa al ex presidente, aunque duró apenas un mes.
Tras el regreso de Aurelia a Buenos Aires a finales de agosto, la salud de Sarmiento comenzó a agravarse. En la madrugada del 11 de setiembre, el ex presidente comenzó a delirar. Junto a él se encontraban su hija, sus nietos y el comerciante argentino José Macías. El doctor Andreuzzi, llamado inmediatamente, confirmó que había fallecido. Sus restos fueron trasladados a Argentina en barco, donde recibieron uno de los funerales más multitudinarios en la historia de ese país.
Patrimonio compartido
Con los años, la habitación del hotel donde falleció Sarmiento se convirtió en lugar de peregrinación para numerosos argentinos que viajaban a Asunción para conocer el sitio histórico. En 1925, el Congreso de la Nación paraguaya sancionó una ley mediante la cual donaba a la República Argentina el predio donde el ex presidente había vivido sus últimos días.
El presidente argentino Marcelo T. de Alvear, al agradecer el gesto del Congreso paraguayo, prometió crear en ese lugar una escuela de artes y oficios. Durante muchos años funcionó en el sitio una escuela argentina como justo homenaje al padre de la educación argentina.
Estado actual y preservación
Desde hace algunos años, el lugar ha caído en abandono progresivo. Mientras que la casa donde Sarmiento nació, en San Juan, Argentina, es hoy un hermoso museo que honra su memoria, la de Asunción, donde vivió sus últimos meses y falleció, ha corrido una suerte muy distinta.
Cada 11 de setiembre, Argentina celebra el Día del Maestro, fecha que conmemora la muerte de Sarmiento. Sin embargo, el lugar donde transcurrieron sus últimos días permanece abandonado y avanza lentamente hacia el deterioro. Este patrimonio, que pertenece a la memoria de ambas naciones, requiere atención urgente para evitar su pérdida irreparable. Su recuperación representaría un acto de inteligencia, gratitud y respeto hacia la historia compartida entre Paraguay y Argentina.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.