El río Pilcomayo y la construcción de la frontera paraguayo-argentina
De un cauce irregular a un límite internacional demarcado: historia de un proceso diplomático y técnico
Desde la escuela se aprende que el río Pilcomayo establece parte de la frontera entre Paraguay y Argentina. Sin embargo, detrás de esa línea aparentemente sencilla existe una historia mucho más compleja. En algunos sectores el cauce llegó a desaparecer por falta de agua, constituyendo un sector de frontera seca. Tras el Tratado de 1876 y el laudo Hayes de 1878 persistía una cuestión fundamental: determinar sobre el terreno cuál era realmente el "brazo principal" del Pilcomayo que debía servir de frontera.
El problema del "brazo principal"
Después de la guerra contra la Triple Alianza, Paraguay y Argentina resolvieron parte de sus cuestiones territoriales mediante el Tratado de Límites firmado en Buenos Aires el 3 de febrero de 1876 por Facundo Machaín y Bernardo de Irigoyen. El acuerdo reconoció como paraguayo el territorio comprendido entre Bahía Negra y el río Verde y sometió a arbitraje la sección situada entre el río Verde y el brazo principal del Pilcomayo, incluida la Villa Occidental. De este modo, la expresión "brazo principal del río Pilcomayo" adquirió una importancia jurídica fundamental para la definición de la frontera.
El arbitraje recayó en el presidente de los Estados Unidos Rutherford B. Hayes, quien el 12 de noviembre de 1878 reconoció al Paraguay el territorio disputado. El laudo resolvió la cuestión de soberanía sometida a arbitraje, pero no eliminó una dificultad práctica: era necesario identificar sobre el terreno cuál era realmente el brazo principal mencionado en el Tratado de 1876. La delimitación jurídica estaba establecida, pero su traducción geográfica, es decir, la demarcación, continuaba siendo problemática.
Los mapas utilizados en el siglo XIX representaban de manera imperfecta el curso inferior del Pilcomayo y sugerían una configuración de brazos que las exploraciones posteriores obligaron a revisar. Una fórmula diplomática aparentemente sencilla quedó condicionada por la cartografía disponible: antes de demarcar, era necesario conocer mejor el río.
De la discusión diplomática al estudio técnico del río
La persistencia del problema llevó a Paraguay y Argentina a firmar el 11 de setiembre de 1905 un protocolo para formar una comisión encargada de estudiar el brazo o canal principal del Pilcomayo. Los comisionados debían efectuar observaciones, llevar un diario de navegación y presentar informes acompañados de un plano. Un nuevo protocolo, del 1 de febrero de 1907, modificó la constitución de la comisión. La cuestión fronteriza comenzaba así a trasladarse del lenguaje exclusivamente diplomático al trabajo de campo y a la medición científica.
Los peritos Elías Ayala, por Paraguay, y Domingo Krausse, por Argentina, compararon los brazos Norte y Sur mediante longitud, sinuosidad, perfiles, capacidad y comportamiento de las aguas. Los resultados del estudio destacan diferencias importantes entre ambos cursos. Las mediciones consignaron aproximadamente 159,3 km para el brazo Sur y 138,1 km para el Norte considerando la extensión general, mientras que el desarrollo de las sinuosidades llevaba aproximadamente a 208 km para el Sur y 257 km para el Norte. Las mediciones de caudal registradas favorecían ampliamente al brazo Sur.
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