Favio Patiño: el guía que lleva paraguayos a la base del Everest
Un segundo grupo de compatriotas logró alcanzar los 5.364 metros de altura del campamento base de la montaña más alta del mundo
Desde Katmandú, Nepal, Favio Patiño celebra junto a un grupo de compatriotas un logro extraordinario: convertirse en el segundo contingente de paraguayos en alcanzar el campamento base del monte Everest, ubicado a 5.364 metros de altura sobre el nivel del mar.
El grupo estuvo integrado por 11 personas que no solo viajaron desde Paraguay, sino que incluyó paraguayos residentes en diferentes partes del mundo. Entre los participantes se encontraban compatriotas provenientes de Málaga (España), Nueva York, Bélgica, Asunción, Encarnación y Ypacaraí. Destaca especialmente la participación de una señora de 60 años junto a su hijo, demostrando que los sueños no tienen límite de edad.
El viaje hacia la aventura
La expedición comenzó con una reunión en el aeropuerto de Dubái, desde donde el grupo viajó hacia Nepal. Una vez en territorio nepalí, el 3 de abril volaron hacia Lukla, una ciudad situada a 2.860 metros de altura que alberga uno de los aeropuertos más desafiantes del mundo por sus condiciones geográficas.
Desde Lukla, conocida como la puerta de entrada al Himalaya, el grupo ingresó al parque nacional que protege el monte Everest, acompañados por guías locales nepalíes y los famosos sherpas, especialistas entrenados para asistir en expediciones de montaña transportando equipajes pesados.
Un proceso de adaptación cuidadoso
La expedición total duró 11 días, distribuidos en 8 días y medio de ascenso y 2 días y medio de descenso. El proceso incluyó etapas cruciales de aclimatación para permitir que el organismo se adapte gradualmente a la disminución de oxígeno en las alturas.
El proceso de aclimatación siguió un protocolo específico: primero, dos noches de permanencia a 3.400 metros de altura, con un ascenso intermedio a 3.800 metros antes de descender nuevamente. Posteriormente, se repitió el ejercicio a los 4.400 metros, subiendo a 4.800 metros antes del descenso, permitiendo que el cuerpo se adapte progresivamente a los niveles de oxigenación.
La montaña de múltiples nombres
El monte Everest recibe diferentes denominaciones según las culturas locales. Los nepalíes la llaman Sagarmatha, que significa "Frente del Cielo", mientras que en el Tíbet la conocen como Chomolungma, traducido como "Madre del Universo". El nombre occidental "Everest" fue asignado por los británicos en honor al geógrafo George Everest, quien fue topógrafo general en la India durante el siglo XIX.
Con sus 8.848,86 metros sobre el nivel del mar, esta montaña se erige como la más alta de la Tierra, formando parte de la cordillera del Himalaya y estableciendo la frontera natural entre Nepal y la región autónoma del Tíbet en China.
La temporada de expediciones
Durante la temporada actual, que se extiende hasta mayo y representa la mejor ventana climática para intentar ascensos, aproximadamente 1.200 alpinistas de todo el mundo procuran alcanzar la cima de esta montaña icónica, conocida por su alto desafío técnico y su prueba extrema a la resistencia humana.
Para los grupos paraguayos, el objetivo se centra en alcanzar el campamento base, que con sus 5.364 metros de altura ya representa una hazaña considerable y permite experimentar de cerca el fascinante mundo del montañismo de alta montaña.
Esta experiencia no solo representa un logro deportivo y turístico, sino también una oportunidad para que los paraguayos conecten con una de las aventuras más desafiantes y espectaculares que ofrece nuestro planeta, demostrando que con determinación y preparación adecuada, es posible alcanzar metas extraordinarias.
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