Jonas Salk y el desarrollo de la vacuna contra la polio
El científico que rechazó patentar su descubrimiento y cambió la historia de la medicina
Un avance histórico en medicina
El 12 de abril de 1955, el Dr. Jonas Salk anunció que su vacuna contra la poliomielitis era segura y eficaz. Este descubrimiento llegaría a salvar incontables vidas en todo el mundo. La noticia fue descrita por un reportero estadounidense como una de las más luminosas en toda la historia de la humanidad.
Entrevistado en televisión esa misma noche, se le preguntó a Salk quién poseía la patente de la vacuna. Su respuesta fue memorable:
Bueno, la gente, diría yo. No existe tal patente. ¿Acaso se puede patentar el sol?
La amenaza global de la polio
La poliomielitis constituía una emergencia de salud pública sin precedentes. En 1952, Estados Unidos registró la cifra récord de 57.628 casos de esta enfermedad, que provoca parálisis espinal y respiratoria. La enfermedad carecía tanto de prevención como de cura, representando una amenaza para todas las personas por igual.
Los pacientes afectados quedaban confinados a grandes respiradores metálicos, conocidos como pulmones de acero, para poder respirar. Estos dispositivos, junto con las férulas ortopédicas que usaban los niños en las piernas, se convirtieron en los símbolos perdurables de la polio. La gente temía la llegada del verano, la época del año en la que los brotes eran más frecuentes.
Según relatos de profesionales sanitarios de la época, los síntomas de la enfermedad eran devastadores. Niños que jugaban normalmente podían necesitar el pulmón de acero repentinamente, sin comprensión de lo que les estaba ocurriendo. Aunque menos del 1% de las infecciones derivaban en parálisis, la magnitud de los brotes significaba que un gran número de menores terminaba dentro de estos dispositivos durante días, meses o incluso años.
El impacto en la sociedad
Aunque eran principalmente los niños quienes se veían afectados por la polio, nadie estaba completamente a salvo. El futuro presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, contrajo el virus en 1921 a los 39 años, quedando paralizado de la cintura para abajo por el resto de su vida.
Una vez en el cargo presidencial, Roosevelt hizo de la lucha contra la polio su propia cruzada personal. En 1938 fundó la March of Dimes, una organización benéfica dedicada a combatir la polio que revolucionaría el modelo tradicional de recaudación de fondos. En lugar de buscar grandes donaciones de unos pocos, solicitaba aportes de muchísimas personas, logrando recaudar cientos de millones de dólares.
El camino hacia la vacuna
Hacia finales de la década de 1940, los científicos habían demostrado que la polio ingresaba al torrente sanguíneo a través del intestino. Este hallazgo abrió el camino para el desarrollo de soluciones preventivas. El trabajo de Salk y su equipo en el hospital de Pittsburgh culminaría con uno de los mayores avances en la historia de la medicina moderna.
El rechazo de Salk a patentar su vacuna representó un acto de generosidad científica sin precedentes, permitiendo que millones de personas en todo el mundo accedieran al tratamiento preventivo y contribuyendo significativamente a la erradicación de esta enfermedad.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.
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