Sábado, 17 de Octubre de 2026

Karina Molinas completó su sexto Spartathlon en Grecia

La ultramaratonista paraguaya finalizó los 246 kilómetros en 35 horas, 20 minutos y 22 segundos

17/10/2026 04:01 3 min lectura 113 vistas
“Orgullosa por terminar una de las carreras más difíciles”

Sexto finisher en la carrera de ultradistancia

La ultramaratonista paraguaya Karina Molinas completó recientemente en Grecia el Spartathlon de 246 kilómetros, logrando su sexto finisher en esta competencia de ultradistancia. En la edición 2026 registró un tiempo total de 35 horas, 20 minutos y 22 segundos en el recorrido que une las ciudades de Atenas y Esparta.

Cruzó la meta a los pies de la estatua del Rey Leónidas, finalizando la extenuante prueba antes del límite de 36 horas impuesto por la organización. Fue la única paraguaya entre más de 400 competidores que participaron en esta edición.

Desafíos durante la competencia

Durante el recorrido, Molinas enfrentó condiciones climáticas impredecibles que incluyeron lluvia, frío y calor. Además, debió lidiar con una inflamación en la tibia que le causó molestias a lo largo de la carrera. Su entrenadora es Maite Rojo, una reconocida ultramaratonista española.

"Me enorgullece, me pone muy feliz que llegando a la estatua de Leónidas, ver la bandera paraguaya. Estoy mostrando que el paraguayo también puede terminar una de las carreras más difíciles. Que el mundo conozca la garra guaraní", expresó Molinas.

Trayectoria y experiencia

La atleta comenzó su participación en el Spartathlon en 2018, cuando enfrentó un tifón durante la competencia. Desde entonces, ha completado seis ediciones de esta carrera, lo que la posiciona como una figura reconocida en el mundo del ultramaratón.

"Tengo seis finisher desde entonces, me consideran una legendaria del Sparta. En el recorrido, este año algunos corredores me preguntaron cómo hago para terminar. Todo eso me enorgullece, que tenga un lugar ganado en el mundo del ultramaratón", valoró.

Molinas destaca que la experiencia y preparación han mejorado significativamente. "Mi mente busca superar obstáculos, el corazón no se rinde. Cada Spartathlon es distinto. El que tiene más experiencia, mejor preparación, o el cuerpo más madurado en ultramaratones, no se asegura terminar. El clima es impredecible, uno tiene que estar preparado y tener estrategia para avanzar", explicó.

Momentos críticos de la carrera

Durante momentos complicados, el apoyo de su familia fue fundamental. Su hija y su pareja Diego la animaron para continuar, especialmente cuando enfrentaba el cansancio y la lesión en la tibia que arrastraba desde el kilómetro 110.

El punto de quiebre se presentó después de descender la montaña en el kilómetro 170, en el pueblo de Nestani. "Este año llegué casi amaneciendo, me entró la duda si llegaría a los pies de Leónidas. Me di cuenta que llegué más tarde a ese punto de control. Me entró desesperación, luego me dije que había entrenado para seguir corriendo", admitió.

El Monte Partenio, ubicado en el kilómetro 159, presentó una de las mayores dificultades, con aproximadamente 30 kilómetros de subidas en los últimos tramos del recorrido.

Preparación y dedicación

Este año, Molinas trabajó intensamente en la preparación física y mental, incorporando yoga para fortalecer el aspecto espiritual. Se considera la segunda mujer latina con más finisher en el Spartathlon.

"No me gusta decir que es un sacrificio, porque suena como sufrimiento, pero si hay mucho esfuerzo para llegar. Desde conseguir la marca, llegar con lo económico, estar en la línea de largada así como terminarla. En mi caso, no vivo de esto, pero vivo para esto. Este año entrené mucho más volumen de kilómetros semanales", concluyó.

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