Nuevo jefe del IPS anuncia ajuste de cinturones y medicina virtual
En medio de continuas tormentas institucionales, el doctor Isaías Fretes tomó el golpeado barco del Instituto de Previsión Social IPS. El médico, que también es docente y militar, no promete soluciones milagrosas, pero sí hacer lo posible para dar un golpe de timón hacia aguas más calmas.
–¿Cuál es su diagnóstico preliminar sobre la situación de IPS?
–Estoy empezando recién, estoy enterándome de situaciones que no me dan todavía los elementos de juicio adecuados como para poder opinar con la adecuada formalidad que corresponde.
La ciudadanía está muy expectante, muy esperanzada y debo ser muy prudente en emitir opiniones, pero la institución no está nada bien. Yo creo que podemos mejorar muchísimo con ciertas medidas urgentes.
–Lo más preocupante es la parte de la salud. Hay una lista de espera inconcebible. Me enteré de que los dos equipos de hemodinamia llegaron al fin de su vida útil porque no fue previsto su reemplazo.
Las patologías cardiacas son una de las más urgentes. Es urgente para nosotros comprar dos equipos de hemodinamia nuevos. Ya hemos hecho las gestiones y en poco tiempo vamos a tener.
–Hay para eso, pero para lo grande, para todo lo que yo quería, ndaipóri. Entonces, ahí vamos a tener que trabajar, ajustarnos los cinturones.
-Por ejemplo, control. Voy a dar un ejemplo. Si el Instituto necesita mil pastillas de Geniolito, no comprar un millón. Si IPS necesita una droga X que ya no se usa o se usa poco, ¿para qué comprarla? Entonces, ahí hace falta la urgente actualización del vademécum. Eso va a permitir bajar los costos.
–¿Qué plan tiene para reducir el gasto de bolsillo que suelen tener los asegurados?
–Más o menos para julio de este año vamos a tener casi el 95% de los medicamentos que están dentro del cuadro básico. Me informaron que ahora se consiguió que el paciente no tenga que comprar más el stent para dilatar el corazón. Pero todo lo otro falta. Estamos trabajando en eso también.
Pero yo entiendo. La gente quiere una solución mágica. ¿Y qué es lo que ocurre normalmente? Se dan falsas expectativas, falsas esperanzas. A veces, no hay apoyo. Vamos a buscarle la vuelta, entre ajustes y reingeniería.
–¿Cómo se van disminuir las largas filas y esperas?
–Estamos viendo la posibilidad de, en el menor tiempo posible, protocolizar todo el sistema de derivación de pacientes para disminuir ese listado largo.
Por ejemplo, en Francia, el ciudadano no podía ir a consultar directamente con el especialista. Acá hay una cola enorme para unas especialidades. Tenés un neurólogo que tiene su listado de pacientes abarrotados con una larga lista de espera y su listado del día. Al terminar la misma, se encontró con 10 pacientes con dolor de cabeza crónicos que no justificaban la visita al especialista, que pudo haberse resuelto con un clínico, y no ir a una consulta directa con el neurólogo. Eso quiere decir protocolizar.
–¿Qué otras alternativas también tiene previstas?
–Estamos pensando en hacer algo que está muy en boga en el mundo, que es la medicina virtual. Es muy útil, sobre todo para el paciente crónico que busca renovar su medicación y realizar su control rutinario, será atendido por médicos especialistas por una página en videoconsulta o WhatsApp.
No te imaginás la cantidad de pacientes que van a dejar de formar fila con esa medicina virtual. En eso empezamos a trabajar y dentro de poco lo vamos a instalar.
–¿Cómo encarará desde su gestión casos como los de Braulio?
–Se cometieron errores no solo de la parte institucional, sino también de la parte médica. Nos da la lectura de que la parte docente, formativa, está muy débil. Eso se corrige con una estructura docente sólida y verticalista. Para eso, debe haber disciplina. Cuando ocurrió ese caso, hacía dos meses que estaban esos electrocardiógrafos ahí de adorno. ¿Qué pasó ahí? ¿Por qué no se comunicó?
–¿Cómo encarará los intentos de licitaciones amañadas?
–Se tendrá que ver con el pliego de bases y condiciones. Si vamos a comprar un equipo destinado a estudios del corazón que en el mercado lo venden tres o cuatro marcas.
Entonces, voy a pedir a la sociedad científica que me ayude, que me envíe a una persona, fuera del corral, por supuesto. Eso quiere decir que venga y me dé la lectura técnica y me diga que ese pliego de bases y condiciones no está bien llevado. El doble filtro.
Yo tengo que salir aquí limpio. Ma’avéa nda che monguéi arã. Y tengo la imagen médica como para solicitar a la sociedad científica a fin a que me dé un dictamen.
–¿Qué debe ser IPS para los asegurados, médicos y el país?
–No existe en la República del Paraguay un seguro médico que te asegure terapia intensiva por in saecula saeculorum, emano peve o hasta que salga. Ese es el IPS, hay que cuidarlo. Esto es verdadera solidaridad, verdadera protección. Los otros seguros son negocios.
Entre las urgencias que encontró el presidente de IPS fue la necesidad de que la institución cuente con un nuevo software para que pueda gestionarse el cobro de los aportes. Según contó, el sistema suele colgarse cuando hay varios pagos a la vez. “Cuando llega la fecha de que hay que pagar, al Instituto, colapsa el sistema. ¿Y no te parece argelado que nde repagase ha ndaikatúi epaga? Y eso, por supuesto, crea un drama enorme al Instituto”. Según dijo, mejorar el sistema permitirá que el IPS recaude más y mejor y pueda brindar comodidad al aportante. Por otra parte, señaló que trabajará en la dignificación de las condiciones de los médicos de la previsional. Según reveló, actualmente hay alrededor de 1.500 profesionales que ganan un promedio de G. 3.400.000.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.