Vozinha, el guardián que llegó a los 40 años a brillar en el Mundial
De las calles de Cabo Verde al escenario mundial: la historia de Josimar y su apodo heredado
Un apodo con historia
El Mundial tiene la capacidad de rescatar del anonimato relativo a un futbolista e instalarlo en el centro del escenario. Esta vez le tocó a Vozinha, un veterano curtido en múltiples aventuras, capaz de sostener a su selección frente a España en el día más importante de la historia futbolística de Cabo Verde.
El origen de su apodo se remonta a finales de los años ochenta y principios de los noventa. Como muchos niños caboverdianos, Josimar pasaba las horas jugando al fútbol bajo la tutela de sus abuelos, mientras su madre trabajaba y su padre cumplía el servicio militar.
Participaba en partidos improvisados y ásperos, disputados contra chicos mayores que él. Recibía golpes, competía con intensidad y llevaba mal la derrota. "Me pegaban mucho y cuando no podía devolver los golpes, volvía a casa enfadado, con mala cara", recordó en una entrevista concedida a la FIFA en 2024.
Aquella imagen del pequeño Josimar regresando a casa enfurruñado dio origen a un apodo que nació como burla. Sus compañeros le tomaban el pelo porque decían que corría a refugiarse junto a sus abuelos. En portugués, 'avó' significa abuela; 'avozinha', abuelita. Con el tiempo quedó reducido a Vozinha, una forma cariñosa que encerraba toda una historia.
Un nombre destinado al fútbol
Su padre, apasionado del fútbol, quería llamarle Valdano, en homenaje a Jorge Valdano, campeón del mundo con Argentina en México '86. Sin embargo, las autoridades caboverdianas no autorizaron aquel nombre. La inspiración volvió a encontrarse en el Mundial.
Así nació Josimar, en homenaje al lateral brasileño que dejó dos goles memorables frente a Irlanda del Norte y Polonia durante aquella Copa del Mundo. El niño que años después jugaría un Mundial iría con el nombre de un futbolista mundialista y un apodo heredado de las calles de su barrio.
De Josimar a Vozinha
Cuando Vozinha salió de Cabo Verde para iniciar su primera aventura en el extranjero, intentó desprenderse de aquel sobrenombre. En 2012 fichó por el Progresso angoleño y decidió presentarse simplemente como Josimar, considerando que era el momento de dejar atrás un mote que no siempre le había gustado.
"En Cabo Verde nadie me conocía así. Al principio no me gustaba el apodo, me volvía loco. Sin embargo, cuando llegué a Angola, había otro portero que se llamaba Josimar. Entonces dije: 'No voy a poner Josimar II en la camiseta'. Y si todo el mundo me conocía como Vozinha en Cabo Verde, así se iba a quedar".
Una carrera de experiencia y dedicación
Pasó por Angola, regresó a Cabo Verde, jugó en Moldavia, Portugal, Chipre y Eslovaquia. En su último equipo, el Chaves, finalizó contrato esta temporada tras jugar en Segunda División portuguesa. Construyó una carrera larga, honrada y silenciosa, lejos de los focos que suelen acompañar a las grandes estrellas. Mientras otros acumulaban titulares, él acumulaba kilómetros, partidos y experiencias.
Llegó al Mundial con 40 años, después de una vida entera persiguiendo oportunidades. Llegó como Vozinha y permanecerá así para siempre en la memoria del fútbol mundial. Bastaron noventa minutos para cambiar su dimensión pública, transformándolo de un futbolista conocido principalmente por los aficionados más atentos en una figura destacada del torneo internacional.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del D10 Paraguay.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.