Bután se abre al mundo con nuevas infraestructuras turísticas
El reino himalayano inaugura un aeropuerto internacional en 2029 para impulsar el turismo de alto valor
Un reino que se abre gradualmente
El remoto reino de Bután, ubicado entre los pliegues montañosos del Himalaya, ha sido históricamente una nación con acceso limitado al turismo internacional. Durante siglos se mantuvo mayoritariamente cerrado al exterior, iniciando la recepción de visitantes internacionales recién en 1974 bajo una estrategia de turismo controlado.
Estrategia de "Alto Valor, Bajo Volumen"
Desde sus inicios en la década de 1970, Bután adoptó una política distintiva para proteger su patrimonio cultural y evitar el turismo masivo. Antes de la pandemia, los visitantes debían reservar a través de operadores turísticos autorizados y pagar tarifas diarias de entre US$200 y US$250, que incluían alojamiento, comidas, guía, transporte y la tasa de desarrollo sostenible.
Desde 2022, el modelo se modificó con la implementación de una Tasa de Desarrollo Sostenible (SDF) de US$100 por adulto por noche, adicional a los costos del viaje.
El desafío del acceso: Aeropuerto de Paro
Actualmente, Paro es el único aeropuerto internacional de Bután, ubicado a 2.243 metros de altitud en un valle montañoso estrecho. Debido a su ubicación geográfica única, es considerado uno de los aeropuertos más difíciles del mundo para aterrizar.
Características técnicas destacadas:
- Montañas de 5.500 metros se alzan alrededor del aeropuerto
- Los aterrizajes y despegues requieren múltiples giros cerrados
- Los pilotos deben guiarse totalmente por la vista, sin asistencia de radar ni computadoras
- Solo menos de 50 pilotos en el mundo están calificados para aterrizar allí
En 2025, el aeropuerto recibió 88.546 visitantes, cifra que refleja las limitaciones operativas actuales. Los viajeros de Norteamérica y Europa deben pasar varios días en tránsito con escalas en ciudades como Bangkok, Katmandú y Delhi, con pasajes que superan los US$1.200.
La transformación: Aeropuerto de Gelephu
El nuevo Aeropuerto Internacional de Gelephu representa un hito importante en la apertura controlada de Bután. Con inauguración programada para 2029, el proyecto obtuvo el premio al Proyecto del Futuro del Año en el Festival Mundial de Arquitectura de 2025.
Diseño y características:
La terminal está tallada en madera butanesa, diseñada para regular la humedad de forma natural. El diseño evoca los paisajes montañosos que rodean la región y cuenta con espacios dedicados a baños de gong, yoga y meditación, integrando elementos culturales en la infraestructura.
Con una capacidad prevista de 123 vuelos diarios, el nuevo aeropuerto será significativamente más accesible que Paro, facilitando el ingreso de viajeros internacionales.
La Ciudad del Mindfulness de Gelephu
El aeropuerto actúa como puerta de entrada a la ambiciosa Ciudad del Mindfulness de Gelephu (CMG), proyecto que busca transformar el sur del país y hacer que Bután sea mucho más accesible para viajeros internacionales manteniendo su enfoque en turismo de calidad.
El rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck participó activamente en la preparación del terreno, cortando palmeras y rastrillando maleza junto a 12.000 voluntarios en Gelephu, cerca de la frontera con India.
Preservando la identidad única
A pesar de la expansión de infraestructuras de acceso, Bután mantiene su compromiso con el modelo único de turismo controlado de alto valor. El país está decidido a que el crecimiento en visitantes no comprometer su estrategia de preservación cultural.
Como resultado de esta política, Bután ha sido históricamente percibido como un destino esquivo y exclusivo, donde la dificultad de acceso forma parte esencial de su atractivo y mística internacional.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.
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