Miércoles, 12 de Agosto de 2026
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Colombia continúa labores de rescate tras terremoto de magnitud 7,4

Socorristas hallan con vida a sobreviviente tras más de 35 horas bajo los escombros mientras el país enfrenta el sismo más fuerte del siglo

12/08/2026 07:00 4 min lectura 95 vistas
Colombia: búsqueda incansable de sobrevivientes tras terremoto que dejó 216 muertos

Socorristas y voluntarios colombianos rescataron con vida el martes a una mujer de 32 años bajo los escombros de un edificio derrumbado, en medio de vítores y aplausos mientras los equipos, agotados, continúan la búsqueda de más supervivientes del terremoto más fuerte que ha sufrido el país en este siglo. Daniela Largo estuvo más de 35 horas bajo las ruinas de un hotel, hasta que salió en una camilla envuelta en una manta azul, mientras los equipos de rescate y los familiares expresaban su alegría.

El terremoto de magnitud 7,4 sacudió la mañana del lunes a varias ciudades de la región cafetera y del Pacífico. En medio de las calles con vidrios esparcidos, fragmentos de muros y cables colgando, avanzan las labores de rescate. Las autoridades presentaron cifras actualizadas con un total de 216 fallecidos, después de que la gobernación del Valle del Cauca y la alcaldía de Cali realizaran correcciones en los números anteriores.

Esperanza en medio de la adversidad

"En el momento que estábamos perdiendo las esperanzas, recibimos una llamada", refirió a la AFP la madre de Daniela, Sandra Milena Pérez, en Pereira. Pérez explicó que un vecino escuchó gritos de auxilio bajo los escombros y contactó a voluntarios y rescatistas profesionales para intentar salvarla. En Pereira y Cali, las ciudades más afectadas, las familias descansan en los parques por precaución ante posibles réplicas. Manzanas enteras quedaron reducidas a escombros. "Con las manos, con guantes trabajamos en esto (...) Es difícil ver que el tiempo se nos está pasando", para encontrar personas con vida, comentó Pablo César Ruiz, voluntario en Cali.

Beatriz Arcos estuvo cerca de una hora bajo las ruinas de su apartamento en Cali cuando un muro se derrumbó sobre ella. Fue atendida en el hospital y regresó para evaluar los daños en el edificio de tres pisos donde residía. "Es tan rápido que uno no puede ni explicar (...) Mi esposo sufrió, mi mamá también se golpeó las piernas", expresó aún adolorida en la espalda. Sentada frente a la edificación, espera que su hijo pueda rescatar documentos y pertenencias.

Operaciones de rescate coordinadas

Los equipos de emergencia trabajan con grúas, perros de búsqueda y maquinaria especializada, mientras voluntarios forman cadenas humanas para retirar los escombros manualmente. Varias instalaciones hospitalarias resultaron dañadas y muchos pacientes recibieron atención en las aceras. Las escuelas públicas permanecen cerradas en las zonas afectadas.

Los vecinos se suman a los bomberos con herramientas manuales y escarban entre los escombros. Periódicamente, los equipos de rescate se detienen para escuchar alguna señal de vida.

Un simple silbido de respuesta anima a las brigadas, explicó el voluntario Andrés Felipe Mejía. Así fue como llegaron hasta un hombre y su nieto bebé en un edificio derrumbado, aunque se indicó que la madre del niño seguía atrapada. El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el 7 de agosto, declaró el estado de emergencia en el país y ha visitado las ciudades más afectadas.

Impacto en ciudades de la región cafetera

Ubicada en el turístico Eje Cafetero, Pereira es la segunda ciudad más afectada con 72 fallecidos. La mayoría de los 480.000 habitantes quedaron sin electricidad y con escasa conexión a internet. El martes se recorrían las calles en motocicletas para constatar la magnitud del desastre. Las personas permanecen a la intemperie por precaución ante réplicas o porque sus viviendas presentan grietas significativas.

"Es de película (...) como de terror porque es todo a oscuras, pero también es muy bonito ver cómo se une la gente", comentó Daniel Hernández, un tatuador y voluntario de 31 años.

En un parque se ha establecido un refugio improvisado con carpas y colchones. En los supermercados existe escasez de agua y alimentos. "Perdimos todo, pero estamos vivos", expresó John Tabasco, un mesero de 23 años, acompañado por su esposa e hijo de siete meses. "Han sido momentos de miedo, pánico y estrés", añadió.

Respuesta solidaria de la comunidad

En medio de la destrucción, numerosas personas se han movilizado para brindar apoyo. Miles de ciudadanos han llevado agua, alimentos y suministros a los barrios afectados, formándose largas colas frente a los centros de acopio en las ciudades impactadas.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario La Nacion.

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