De la "machosfera" a la transformación personal: la historia de Will Adolphy
Un joven británico comparte cómo escapó de espacios online tóxicos y ahora ayuda a otros hombres a evitar ese camino
Un camino hacia espacios online problemáticos
Will Adolphy describe cómo durante su adolescencia se vio progresivamente aislado de su familia mientras seguía consejos de influencers sobre cómo debería verse, sentirse y actuar un hombre. Este aislamiento lo llevó a involucrarse en lo que se conoce como la "machosfera": espacios digitales donde se comparten perspectivas que posicionan a las mujeres como subordinadas.
En el programa Ready to Talk with Emma Barnett de la BBC, Will analiza los elementos que lo atrajeron hacia estos espacios y cómo ha transformado su experiencia en una herramienta para ayudar a otros.
Las presiones desde la infancia
Will identifica que desde sus años escolares existía una "cultura del estuche del hombre": un conjunto de normas no escritas que sentía presión de cumplir. Estas incluían expectativas como no mostrar sensibilidad, ser fuerte, estoico y atlético.
"Viene de todas partes", comenta Will, refiriéndose a cómo estas expectativas provenían de profesores, padres, películas, publicidad y música. "Esos mensajes te llegan a nivel inconsciente".
A pesar de tener intereses como el ballet y la actuación, sus años de adolescencia estuvieron marcados por la búsqueda de aceptación entre sus compañeros. "Ser uno del grupo era lo más importante en mi vida", señala. "No ser aceptado por los otros es algo devastador a cualquier edad, pero cuando eres adolescente es de vida o muerte".
Factores de vulnerabilidad
La separación de sus padres cuando tenía 17 años coincidió con un período turbulento en su vida. Will se mudó a una oficina en el jardín de su padre, donde pasaba tiempo significativo jugando videojuegos. "El Xbox era el único lugar y tiempo en mi vida donde encontraba algo de consuelo y alivio de lo que estaba sucediendo en la escuela; de lo que estaba sucediendo en casa", explica.
Sin un espacio para procesar sus emociones ni vocabulario para entender lo que experimentaba, Will se encontró vulnerable a contenido que prometía respuestas y seguridad. Comenzó a consumir material de supuestos "donjuanes" que afirmaban enseñar confianza a hombres jóvenes.
Atrapado en contradicciones
Después de la universidad, Will se encontró cada vez más inmerso en este ecosistema de influencers e ideologías. Continuaba sintiendo presión para ser un "hombre verdadero" y tener éxito, mientras simultáneamente recibía mensajes sobre no ser tóxico.
"Todavía sentía la presión de ser un hombre verdadero y tener éxito, y estaba fracasando en ello", expresa. "No estaba ganando mucho dinero. Y, por otra parte, tenía toda esta presión que experimentaba para no ser tóxico, así que la sentía de ambos lados".
Cuando surgió el movimiento #MeToo, Will experimentó frustración, sintiéndose atacado por narrativas que lo señalaban como privilegiado por ser un hombre blanco heterosexual, cuando en realidad sufría de ataques de pánico y sentimientos de malestar emocional.
Un nuevo propósito
La experiencia de Will ha evolucionado desde su participación en estos espacios hacia un rol de mentor y educador. Ahora trabaja activamente con adolescentes y hombres jóvenes para ayudarles a identificar estas dinámicas y evitar caer en los mismos patrones que lo atraparon.
Su testimonio subraya la importancia de reconocer las presiones sistémicas que enfrentan los jóvenes hombres, la necesidad de espacios seguros para procesar emociones y la posibilidad de transformación personal a través de la reflexión y el apoyo adecuado.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.
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