El arpa paraguaya es el sonido que representa a todo un país
Ismael Ledesma, arpista con más de cuatro décadas de trayectoria internacional, comparte su historia y su vínculo con el instrumento símbolo de Paraguay
Con más de cuatro décadas de trayectoria internacional, el arpista Ismael Ledesma está pasando una temporada en Paraguay para promocionar su último disco y brindar algunos conciertos. La visita responde también a la nostalgia, la música y el deseo de reencontrarse con sus raíces. En conversación para el programa Expresso del canal GEN/Nación Media, el artista habla de su formación, su vida en Francia y el vínculo inseparable con un instrumento que considera el sonido de todo un país.
Los primeros recuerdos de un arpista de cuna
Ismael Ledesma recuerda con claridad su infancia. La primera imagen que evoca es la de su madre con una guitarra en las manos, cantando. La música folclórica paraguaya era una constante en su hogar. Su padre era arpista y sus amigos frecuentemente visitaban la casa para ensayar, creando un ambiente naturalmente musical.
Nacido en Fernando de la Mora, comenzó su formación musical a los 5 años, en 1967. Su padre lo instruyó en las primeras notas del arpa durante una tarde calurosa, marcando el inicio de un camino que nunca abandonaría. Aunque pasó por un período de rebeldía durante la adolescencia en el que consideró alejarse del instrumento, fue su madre quien lo alentó a continuar, diciéndole que la música podía llevarlo lejos.
De Paraguay a Francia
Cuando Ledesma llegó a Francia en 1982, a los 19 años, amplió sus habilidades musicales incorporando la guitarra y el canto a su formación. Esta decisión fue práctica: reconoce que trabajar solamente como arpista habría limitado sus oportunidades laborales. Sin embargo, el arpa siempre permaneció como su instrumento principal, formando parte inseparable de su identidad artística.
Sus padres trabajaban en dúo musical llamado Madrigal, presentándose frecuentemente en Argentina y Uruguay. Ledesma recuerda los viajes en tren como experiencias que marcaron su vida y su composición: creó cuatro temas inspirados en esos momentos de travesía.
El arpa como identidad nacional
Para Ismael Ledesma, el arpa representa más que un instrumento musical. Es el sonido de un país entero, un símbolo de la identidad paraguaya que ha llevado a través de décadas en escenarios internacionales. Su reflexión actual incluye consideraciones sobre el presente del arpa paraguaya, la importancia de respetar las etapas de aprendizaje del instrumento y sus planes de volver definitivamente a Paraguay.
La trayectoria del arpista evidencia cómo la música folclórica paraguaya, transmitida de generación en generación, trasciende fronteras geográficas y temporales, manteniendo viva la esencia cultural de la nación.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario La Nacion.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.