El costo de vida en Brasil desafía indicadores económicos positivos
A pesar de inflación controlada y desempleo en mínimos, brasileños reportan erosión del poder de compra
En Brasil existe una aparente paradoja económica: mientras la inflación se mantiene bajo control y el desempleo alcanza mínimos históricos, en las calles predomina la sensación de que el dinero no es suficiente. Esta percepción, alimentada por el alto endeudamiento de las familias, se presenta como un factor relevante en el panorama político actual.
La inflación interanual se ubica en el 4,44%, dentro de la meta establecida por el Banco Central, e incluso el precio de los alimentos ha aumentado menos que esa cifra. Sin embargo, muchos brasileños reportan una erosión notable en su poder de compra.
El problema del sobreendeudamiento
Una de las principales causas identificadas de la insuficiencia económica percibida es el excesivo endeudamiento de los brasileños. Según datos de la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC), ocho de cada diez brasileños tienen deudas, y casi un tercio de las familias acumula pagos atrasados.
El economista Rafael Chaves, coordinador del doctorado de la Escuela Brasileña de Economía y Finanzas de la Fundación Getúlio Vargas, señala que el endeudamiento presiona el mercado de crédito y puede provocar un ajuste en cascada: reducción del consumo, caída en la inversión empresarial y menor gasto público.
"Cuando la realidad se impone, el ajuste empeora la percepción de bienestar de las familias y las perspectivas de las empresas. Esto se traduce en insatisfacción y puede afectar las elecciones favoreciendo el cambio", afirma Chaves.
El Gobierno implementó el programa Desenrola de renegociación de deudas, que proporcionó alivio a familias morosas, pero según expertos, no abordó las causas raíz del problema.
Desafíos fiscales y tasas de interés
Con tasas de interés oficiales del 14% y tasas de tarjetas de crédito en el 400% anual, mitigar el sobreendeudamiento familiar requiere un ajuste fiscal que controle la deuda pública, que ha alcanzado el 82% del PIB, un nivel considerado crítico.
Chaves advierte que "cualquier gobierno tendrá que enfrentar un ajuste. La crisis está contratada por las decisiones de los últimos años, porque se elevaron los impuestos, pero los gastos aumentaron aún más". Si no se implementan reformas fiscales, el ajuste podría llegar a través de la inflación, con efectos particularmente adversos para las familias de baja renta.
La situación económica ha impactado la valoración del Gobierno en las encuestas. Según la firma Datafolha, en la encuesta más reciente las intenciones de voto se distribuyen en 39% para Lula y 32% para Flávio Bolsonaro. Hace cuatro años, a esta misma altura de la campaña, Lula registraba el 47% de intenciones de voto contra 32% de Jair Bolsonaro.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.