Sábado, 22 de Agosto de 2026
Economía

El legado empresarial más allá de los números: formación, formalidad y cadena de valor

Análisis sobre el impacto de las decisiones empresariales en la calidad del empleo y el desarrollo económico del país

22/08/2026 13:01 4 min lectura 110 vistas

Empleo: de la cantidad hacia la calidad

Junio 2026 registró cifras positivas en el mercado laboral: 3.267.199 ocupados, alcanzando un récord histórico, con una tasa de desempleo de 4,1%. Sin embargo, el análisis detallado de estos números revela desafíos importantes. De los 128.745 empleos generados en el último año, 74.307 fueron de carácter informal, lo que mantiene la informalidad en 61,6% de la ocupación no agropecuaria y representa 20,5% del PIB.

Contrariamente, el sector formal muestra avances significativos: 827.224 trabajadores cotizan en el Instituto de Previsión Social (IPS), también un nuevo récord. Cada puesto de trabajo formal genera beneficios multiplicadores: mayor recaudación tributaria, acceso a cobertura de salud y sistemas de jubilación más robustos. La creación de empleo formal también implica la formación de personas con mayores competencias laborales, aspecto que trasciende el valor inmediato de un contrato.

Para los empresarios, la pregunta fundamental es si sus organizaciones están desarrollando capital humano empleable o simplemente utilizando mano de obra a menor costo. El legado empresarial, en esta perspectiva, no radica en los contratos suscritos, sino en el personal capacitado que egresa de las instituciones.

Cadena de valor: integración y responsabilidad compartida

Ninguna empresa opera de manera aislada. La mayoría depende de múltiples proveedores, así como estos últimos dependen de sus clientes. Con 59,9% de informalidad laboral y 57% de trabajadores informales percibiendo menos del salario mínimo, el cumplimiento de obligaciones adquiere una dimensión que va más allá de la ética empresarial.

El pago oportuno, la emisión de comprobantes y el cumplimiento de contratos constituyen factores de competitividad. Las empresas que retrasan pagos generan un efecto negativo en las pequeñas y medianas empresas (pymes), forzándolas hacia la informalidad. Por el contrario, aquellas que cumplen sus obligaciones fortalecen toda la cadena productiva.

En los últimos tres años se han generado 242.000 empleos nuevos en Paraguay. El desafío actual consiste en garantizar que estos empleos sean de naturaleza formal. En esta ecuación, el empresario juega un rol central como primer eslabón de una cadena que debe mantener su continuidad y solidez.

Productividad, confianza y desarrollo económico

El contexto macroeconómico ofrece condiciones favorables. El Banco Central del Paraguay (BCP) proyecta un crecimiento de 4,2% para 2026, completando el cuarto año consecutivo con expansiones superiores a 4%. La inflación cerró en 3,1%, reflejando estabilidad de precios. Sin embargo, el crecimiento económico carece de impacto real en desarrollo si no se acompaña de formalización laboral.

En el sector privado formal, 71% de los trabajadores percibe ingresos superiores al salario mínimo. En el sector informal, esta proporción desciende a 21,9%. Esta brecha representa un costo significativo para el país: menor consumo interno, acceso limitado al crédito y perspectivas económicas reducidas para las familias.

Las empresas con Registro Único de Contribuyente (RUC), que cotizan en IPS y mantienen relaciones contractuales formales, acceden más fácilmente a crédito, participan en exportaciones y comercian con el Estado. Por el contrario, aquellas que compiten mediante reducción de precios y salarios generan destrucción de mercado y erosionan la confianza en las relaciones comerciales.

El impacto final: herencia económica y social

La pregunta de cierre es fundamental: si una empresa cerrara sus operaciones hoy, ¿contribuiría positivamente o restaría al Producto Interno Bruto? ¿Dejaría 120.000 nuevos aportantes al IPS como se ha registrado en años recientes, o dejaría familias sin cobertura de protección social?

Desde la perspectiva del desarrollo económico integral, el empleo digno emerge como la política social más efectiva. Este empleo se construye empresa por empresa, a través del pago de impuestos, la formación continua de personas y la competencia bajo reglas claras y equitativas.

El mejor legado que una empresa puede dejar no es infraestructura física. Es un mercado más fortalecido, trabajadores más capacitados, proveedores más resilientes y un estándar económico superior al encontrado al inicio de operaciones. Ese es el verdadero aporte al desarrollo nacional.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.

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