Irán presenta el memorando de entendimiento con Estados Unidos como resultado de la resistencia
Los dirigentes iraníes argumentan que el acuerdo refleja la victoria del país, mientras enfrentan divisiones internas sobre la negociación
Posicionamiento oficial de Irán
Los dirigentes de Irán intentan presentar el memorando de entendimiento que se está gestando con Estados Unidos no como una retirada, sino como el resultado de la resistencia y la victoria.
Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento y figura clave de Irán en las negociaciones, afirmó que el país ha dado un gran paso hacia la victoria final. El presidente Masoud Pezeshkian ha calificado el entendimiento como potencialmente transformador y ha señalado que, si se aplica plenamente, podría resolver muchos de los problemas de Irán y crear un mundo diferente tanto en el país como en Medio Oriente.
El papel de Qalibaf es significativo porque no se le identifica con el sector moderado de Pezeshkian. Su respaldo público sugiere que el acuerdo cuenta con el apoyo de sectores más poderosos del sistema, incluso dentro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Argumentos de victoria presentados por Teherán
La cúpula dirigente presenta el acuerdo como una victoria porque, según el argumento oficial, Estados Unidos e Israel no lograron sus principales objetivos. No obligaron a Irán a rendirse, no derrocaron a la República Islámica, no acabaron con el programa nuclear iraní mediante acciones militares ni rompieron los vínculos de Irán con Hezbolá.
Por el contrario, Irán sigue en la mesa de negociaciones con Líbano incluido en el marco del acuerdo, así como con perspectivas de alivio de sanciones.
Oposición interna al acuerdo
Esta narrativa oficial encuentra oposición dentro de Irán. Según informes, un diputado de línea dura —vicepresidente de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento— describió el borrador del acuerdo como un documento que convertiría a Irán en una colonia estadounidense.
Durante meses, las voces de línea dura en el Parlamento, los medios afines al Estado y las concentraciones nocturnas a favor del gobierno han sostenido que no se puede confiar en Estados Unidos. Señalan que la diplomacia seguía en curso poco antes de que comenzara la guerra y afirman que la administración Trump utilizó las negociaciones como tapadera mientras Israel y Estados Unidos preparaban una acción militar.
Para estos sectores, cualquier acuerdo con Washington corre el riesgo de parecer una política de apaciguamiento.
Contexto de la negociación
El país acaba de atravesar una guerra devastadora, su economía está sometida a una fuerte presión y sectores de la propia base de apoyo de la República Islámica llevan meses denunciando cualquier tipo de acuerdo con Washington. También hay iraníes tanto dentro como fuera del país que ven la crisis no como un momento para la diplomacia, sino como una oportunidad para un cambio de régimen.
Sin embargo, algunas de estas voces de oposición parecen haberse moderado en tiempos recientes. Esto podría sugerir que la decisión de seguir adelante ha sido autorizada desde las más altas esferas del Estado, aunque no significa que exista una unidad total en torno a la estrategia.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.
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