Islas del mundo con fronteras curiosas compartidas entre varios países
Desde la pequeña Märket dividida por un faro hasta Borneo repartida entre tres naciones
En la Tierra existe un número incalculable de islas marinas, y la gran mayoría tiene dueño, pues casi cada metro cuadrado de la superficie del planeta cae bajo la soberanía de algún Estado.
El caso de Japón resulta ilustrativo. En 2023 descubrió que tenía el doble de islas de lo que creía: una encuesta de la Autoridad de Información Geoespacial del país elevó la cifra de 6.852 a 14.125, gracias a los avances en tecnología de cartografía.
Suecia encabeza la lista de países con más islas: 267.570 según registros geográficos. Una de estas forma parte de un grupo muy reducido: el de las islas marítimas que tienen más de un dueño.
Islas compartidas entre naciones
Entre estas islas especiales, Borneo es la única repartida entre tres países: Indonesia ocupa la mayor parte de la isla, que solía ser colonia neerlandesa; la zona norte, que fue dominio británico, pasó a Malasia en 1963; y el pequeño sultanato de Brunei, que se independizó en 1984.
Varias de las otras islas también reflejan divisiones heredadas de antiguas potencias coloniales, con fronteras que siguen vigentes, como La Española, dividida entre Haití y la República Dominicana.
En algunos casos se llegó a acuerdos pacíficamente, como ocurrió con la Isla Grande de Tierra del Fuego, uno de los confines más australes del mundo que Chile y Argentina decidieron compartir en 1881, trazando una línea imaginaria.
Märket: La isla dividida por un faro
Hay un puñado de islas con historias especialmente llamativas. Märket se dividió por un faro.
El peñasco en el mar Báltico, de unos 350 metros de largo y 150 de ancho, lleva repartido entre Suecia y Finlandia desde 1809. El Tratado de Fredrikshamn estableció que la frontera pasaría justo por el centro del islote.
El problema llegó en 1885, cuando el Gran Ducado de Finlandia decidió construir un faro en el punto más alto de la isla, que estaba en territorio sueco. Durante 100 años coexistieron con esta particularidad territorial.
En 1985, cuando Finlandia ya era independiente, los dos países resolvieron la situación con elegancia: redibujaron la frontera de modo que el faro quedara en suelo finlandés, pero sin que ninguno ganara ni perdiera un centímetro de costa, para no alterar los derechos de pesca.
Una frontera única en el mundo
El resultado es una línea fronteriza con una curva en S que no existe en ningún otro lugar del mundo, trazada especialmente para rodear un faro.
Siendo la isla marítima más pequeña dividida entre dos naciones, cada una con su huso horario, al cruzar esa frontera pasas en segundos de estar oficialmente una hora "antes" a una "después", y viceversa.
Hoy Märket no tiene población permanente, pero cuenta con visitantes entusiastas atraídos no sólo por su peculiar frontera, sino también por el histórico faro, ahora automatizado, y por su entorno natural en pleno mar Báltico.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.
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