Sábado, 11 de Julio de 2026
Internacionales

La geopolítica de la migración paraguaya

11/07/2026 07:01 5 min lectura 19 vistas
La geopolítica de la migración paraguaya

El gran reemplazo es una teoría conspirativa de extrema derecha que afirma que las poblaciones nativas blancas y cristianas europeas están siendo sistemáticamente sustituidas por pueblos no occidentales. Entre sus adherentes principales son varios partidos de extrema derecha de Polonia, Hungría, Francia y Alemania.

Varios lideres de Honor Colorado como Gustavo Leite y Raúl Latorre han forjado vínculos de amistad con estos partidos, apoyados por sectores muy tradicionales de la Iglesia Católica paraguaya y por varios grupos misioneros evangélicos financiados desde Estados Unidos y Brasil.

Este acercamiento internacional del Partido Colorado forma parte de una postura geopolítica aparentemente contradictoria.

Por un lado, el Gobierno paraguayo está promoviendo la inmigración tanto de nómadas digitales principalmente de Estados Unidos, jubilados europeos y branquelos de Brasil. Mediante una nueva normativa del Sistema Unificado de Apertura y Cierre de Empresas (SUACE), un programa para inversionistas emprendedores’ o ‘Investor Pass’ otorga el estatus de residencia permanente a extranjeros con una inversión de tan solo USD70.000 durante 10 años (USD 200.000 en caso de compra de inmuebles).

A gran diferencia del resto de América Latina, esta nueva normativa no exige ningún requerimiento de estancia mínima en el país. El programa está acelerando con tanta rapidez que se estima que el número total de nuevas residencias permanentes llegue a 90.000 en 2026.

Pero al mismo tiempo de esta política de atraer inmigrantes ‘de lujo’, sigue la expulsión de miles de compatriotas al extranjero en busca de trabajo, tanto a Argentina (aun cuando menos por la crisis en el país vecino) como a Europa, sobre todo España y Italia.

Se estima que actualmente en Argentina hay 700.000 extranjeros nacidos en Paraguay y otros 200.000 en España.

Este éxodo, sobre todo de mujeres jóvenes para trabajar como limpiadores, mucamas, cuidadores de ancianos y trabajadores de sexo, es tan grande que se lo considera un factor principal en explicar la súbita reducción de la tasa de natalidad por la mitad entre 1990 y hoy día.

Era tanto la reducción que fue necesario ajustar la cifra de la población del censo de 2022 por más de un millón - del estimado original de 7,5 millones a tan solo 6,1 millones.

Esta realidad de emigración, mayormente de jóvenes rurales guaraní-hablantes de bajos recursos económicos, es una dramática prueba del fracaso del actual modelo de crecimiento económico. Por más que durante una década el crecimiento del PBI ha sido encima del promedio de la región, la continuidad de la emigración demuestra las grandes limitaciones de un modelo extractivo basado en la agricultura mecanizada con su muy exiguo efecto cascada sobre el empleo rural. Pero qué ironía –es el mismo modelo económico– bajo salarios, bajos impuestos y baja regulación - que el gobierno utiliza como propaganda para atraer estos inmigrantes de lujo.

En síntesis, vemos algo que parece muy contradictorio. Por un lado, se promociona el país como una utopía para adinerados extranjeros profesionales y emprendedores, pero a la vez sigue la expulsión de compatriotas pobres al extranjero en busca de empleo digno.

Recordamos la política racista de la época liberal después de la Guerra de Triple Alianza cuando la élite económica alentaba la inmigración europea para ‘mejorar la raza’ al punto de prohibir en 1903 la inmigración de personas de ‘raza amarilla’. Y no olvidemos las conclusiones de Hugo Oddone, autor del estudio más detallado de la historia de la migración paraguaya.

Concluye que desde 1870 hasta la fecha existe una obsesión para promover la inmigración, ligada al síndrome de la “raza impura”. Nota que de los 155 artículos de la Ley 978 ‘De Migración de 1996, 118 abarcan aspectos de la inmigración y tan solo 22 referidos a los procesos de emigración.

“Poco más de cien y algo menos de ciento treinta años después de la catástrofe bélica y demográfica del país, nuestras leyes asumen todavía, a priori, que el Paraguay debe promover una corriente poblacional y laboral externa “que el país requiere”, expresión que encierra un prejuicio adherido al imaginario colectivo sobre el escaso volumen de nuestra población y su poca o nula calificación para el trabajo, forjado e impuesto por las mentalidades liberales y colonialistas de la posguerra en uso del poder político. Este estereotipo permanece y se transmite durante el casi siglo y medio siguiente, sin importar los vaivenes ideológicos posteriores, y rige tanto para el autoritarismo, en particular el que asoló al Paraguay en gran parte del último medio siglo pasado, como para la nueva época democrática posterior a 1989.” *

¿Acaso no estamos viendo una política algo parecida en la actual época de neoliberalismo con un semejante deseo oculto de recambio del perfil demográfico? Por otro lado, sigue un total silencio oficial acerca de la continua expulsión al extranjero de jóvenes rurales, considerados superfluos al actual modelo extractivo.

Ellos solamente merecen una mención de vez en cuando el BCP les felicita por las remesas que remiten. ¡En 2025 alcanzaron USD 1350 mn, la tercera fuente de divisas al país - después de soja (USD2650mn) y carne (USD2170mn)!

*Hugo Oddone Algunas consideraciones sobre los fundamentos ideológicos de la política migratoria del Paraguay, Ensayo para el tercer taller Paraguay desde las ciencias sociales, Resistencia, Chaco, Argentina, 24 -26 de junio de 2010.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.

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