Madrid se moviliza para vivir la final con entusiasmo
Miles de aficionados se congregan en distintos puntos de la capital para acompañar a la selección española
Una ciudad en movimiento
A pesar de las altas temperaturas que alcanzaron los 36 grados, cientos de jóvenes ataviados con camisetas, banderas y bufandas de España se congregaron en la plaza de Colón desde horas antes del partido. Bajo cualquier sombra disponible y con agua, refrescos y cervezas en mano, los aficionados aguardaban con entusiasmo el inicio de la transmisión.
Las autoridades comenzaron a cortar la circulación en los alrededores del epicentro de la celebración alrededor de las 18:00 de la tarde. Las calles de Serrano, Goya y Castellana se vieron rodeadas de aficionados que buscaban vivir la experiencia del partido en familia y amigos.
Espacios habilitados para la celebración
Dos grandes pantallas mantuvieron a más de 20.000 asistentes en la plaza de Colón durante toda la transmisión. En el Movistar Arena, con capacidad para 15.000 personas, las puertas abrieron dos horas y media antes del partido, con aficionados formando colas en los alrededores.
Otras alternativas populares incluyeron la explanada del Puente del Rey, en Madrid Río, donde se congregaron cerca de 20.000 personas alrededor de dos enormes pantallas instaladas sobre el verde que rodea el río Manzanares. Los Autocines Madrid, el Parque Warner Madrid y centros comerciales como Oasiz en Torrejón de Ardoz y Nassica en Getafe también ofrecieron sus instalaciones para que los aficionados disfrutaran del encuentro.
Bares y terrazas llenos de afición
Muchos aficionados optaron por ver el partido en los bares de la capital. Las terrazas se vieron muy demandadas, y desde las primeras horas de la tarde comenzaron a colocar carteles de 'reservado' en las mesas exteriores.
"Algunos la reservaron desde que ganamos a Francia. La mayoría son clientes habituales, de toda la vida", comentó Manuel Quintana, propietario del Bar Alcázar, en el barrio de Acacias.
Afición argentina también presente
Una gran cantidad de aficionados argentinos también se dejó ver por las calles de Madrid, disfrutando de la rivalidad sana entre dos pueblos hermanos. Sin altercados, ambas comunidades compartieron las calles de la capital en torno a un objetivo común: vivir un momento histórico del fútbol mundial.
Momento de celebración
El gol marcado en el minuto 106 generó una explosión de júbilo entre la afición madrileña congregada en los distintos puntos de la ciudad. El momento quedará registrado como un fenómeno de masas que demostró la pasión de los aficionados por el fútbol.
En toda la región de Madrid se instalaron zonas de aficionados con pantallas para que el público pudiera seguir el desarrollo del encuentro desde diversos espacios públicos y privados, creando una experiencia compartida en diferentes localidades.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del D10 Paraguay.
Nuestro equipo editorial trabaja para ofrecerte la información más clara, completa y actualizada.