Peña criticó a Salud en todos sus informes, pero en tres años no dio respuestas
La salud pública fue una de las principales crisis del comienzo del gobierno de Santiago Peña por las carencias, pero todavía más luego de la muerte de neonatos en hospitales públicos, por lo cual fue reclamada la cabeza de la ministra Teresa Barán, quien tres años después tiene total respaldo del presidente.
Santiago Peña emitió discursos en torno a su rendición de cuentas en los que apuntaba que no estaba satisfecho con la gestión en salud y que era una materia pendiente, separando esta área de las demás de su gobierno, de las que sí apuntaba que había muchos avances.
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Sin embargo, el presidente no respondió a ninguna de estas críticas que él mismo expuso. En su informe de gestión ante la Junta de Gobierno de la Asociación Nacional Republicana (ANR) en el 2025, una semana antes de cumplir con su obligación constitucional ante el Congreso, Peña se refirió a la salud como su punto débil y dijo que era un desafío para su gobierno y que por eso tuvo que conformar un “equipo nacional de salud” que él mismo preside.
En la misma línea se refirió al área ante el Congreso ese año el 1 de julio, y luego de citar sus obras, insistió en que no estaba satisfecho.
En diciembre del 2025, Peña dio un discurso en Luque durante una entrega de ambulancias y reconoció que el estado actual de la salud pública es una decisión política que tomaron los distintos gobiernos, incluso la distribución de presupuesto.
En marzo pasado, Peña sostuvo que tanto la salud pública como el Instituto de Previsión Social (IPS) no alcanzan a estar en mejores condiciones. “La realidad es que estamos lejos de sentirnos satisfechos, en todo lo que es la prestación de salud, estamos corriendo desde atrás en muchos de esos casos”, manifestó.
Ya este año, el 1 de julio, en su informe de gestión ante el Congreso, no hubo cambios en sus expresiones y volvió a indicar que no estaba satisfecho con su gestión en salud y que era su “materia pendiente” o su “principal deuda”, aunque en esta ocasión destacó que apunta a mejorar debido a la construcción de grandes hospitales.
“Hasta que la salud no llegue a todos será un dolor en el alma para mí. Pero también quiero contarles que hemos cambiado el estado de las cosas, por ello estamos llevando adelante la mayor renovación hospitalaria de la historia del Paraguay”, comentó.
Tres años de gobierno después, la salud es el punto débil del gobierno de Santiago Peña, como el mismo presidente reconoce. Además de extrema falta de medicamentos, insumos y hasta sábanas para las camas de los hospitales, en medio de una elevada deuda a farmacéuticas, actualmente el Gobierno afronta una enorme protesta del gremio médico, que llevó una semana de huelga, movilizaciones e incluso renuncias masivas de especialistas, un hecho sin precedentes.
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