El complejo sistema que define los cruces de dieciseisavos de final
Un nuevo formato de competición mantiene la incertidumbre hasta el último minuto para evitar amaños
Un nuevo formato para evitar amaños
Cuando la candidatura norteamericana fue elegida el 13 de junio de 2018, en la antesala del Mundial de Rusia, el formato de competición presentado era distinto: 48 selecciones divididas en 16 grupos de 3, donde los dos primeros de cada grupo avanzaban a la ronda de dieciseisavos.
Sin embargo, esta modalidad favorecía que en la última jornada existieran acuerdos estratégicos. Durante el Mundial de España-82, Alemania y Austria pactaron un empate que las clasificaba, generando rechazo generalizado en el estadio de Gijón.
El Consejo de la FIFA acordó en marzo de 2023 modificar el formato a 12 grupos de cuatro selecciones cada uno. Con este nuevo modelo, se clasifican los dos primeros de cada grupo más los 8 mejores entre los 12 terceros, un sistema que mantiene en el aire los cruces de dieciseisavos hasta el final de todas las jornadas.
Una ecuación matemática compleja
Selecciones como Suecia y Ecuador, que terminaron terceras y aseguraron su pase a la ronda de 32 equipos, aún no saben contra quién jugarán. Todo depende de una ecuación matemática que cuenta con 495 combinaciones posibles.
Como criterio de clasificación tras los puntos se utiliza la diferencia de goles, todo queda expuesto a que goleadas en la última fecha cambien el panorama preestablecido. Por ejemplo, México, líder del Grupo A, sabe que enfrentará a un tercero, pero ese tercero puede provenir de los grupos C, E, F, H o I.
De igual forma, el líder del Grupo D (Estados Unidos) jugará contra un tercero que saldrá de los grupos B, E, F, I o J. Si no se clasifica el tercero del grupo E, toda la estructura de rivales se reconfiguran automáticamente para cubrir los huecos.
Protegiendo la integridad deportiva
Para evitar que equipos del mismo grupo se enfrenten inmediatamente y para garantizar el juego limpio, la FIFA diseñó un sistema de asignación que asigna rivales según la combinación exacta de ocho grupos que clasifique a sus terceros.
Dado que los grupos juegan en días escalonados, los terceros de los grupos A, B o C terminan su participación mucho antes que los de los grupos J, K o L. Si la FIFA asignara rivales fijos, los equipos de los últimos grupos sabrían con días de antelación qué resultado les conviene para evitar a una potencia o elegir un viaje más cómodo.
Mantener el misterio mediante algoritmos matemáticos obliga a todas las selecciones a disputar sus partidos al límite hasta el último minuto, garantizando que cada encuentro se juegue con máxima intensidad independientemente de los resultados simultáneos.
Incertidumbre hasta el cierre
No es un sistema perfecto. Parece casi seguro que un empate entre Austria y Argelia clasificará a ambas como segunda y tercera de grupo, pero la selección argelina mantiene un resquicio por el que puede estar eliminada si otras seis selecciones que alcancen 4 puntos o más mejoran su diferencia de goles.
Hasta el último minuto del último partido habrá incertidumbre total. Después, en menos de una hora, se realizarán todos los cálculos y se establecerá un calendario definitivo de los dieciseisavos con nombres y apellidos de los rivales confirmados.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del D10 Paraguay.
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