Domingo, 05 de Julio de 2026
Internacionales

Contenedores

05/07/2026 10:13 3 min lectura 63 vistas

En el país tenemos varios contenedores de características simbólicas y costosas. El predio portuario asunceno convertido en edificios de ministerios nunca pudo ocuparse plenamente porque no había dinero para trasladar a los empleados a un hermoso sitio con vista al río. El negocio, en realidad, era mantener el lucro de los alquileres que solo al Ministerio de Educación le significa unos buenos millones de dólares de nuestros impuestos pagados a quien sabe que carretillero de arena. El ex edificio del Ministerio sobre la calle Chile está abandonado desde hace tiempo mientras se pagan nuevos alquileres para sostener el negocio de los contenedores vacíos o llenos. La vieja estación de ferrocarril sin movimiento desde hace más de 24 años tiene en apariencia en su interior a unos cuantos empleados que cobran religiosamente su salario sin haber escuchado en sus vidas un pitido de las locomotoras. No hay agua, no hay leña, no hay vapor y no hay tren, pero existe la cáscara. Hay muchos sitios iguales repartidos en todo el país en forma de hospitales, escuelas o dependencias abandonadas por un Estado costoso y ladrón. Nos cuesta solo en ese rubro unos 6 millones de dólares diarios de robo cotidiano mientras los agradecidos votantes siguen sosteniendo el esquema que los mata y los empobrece.

No ha habido ni interés ni deseos de reformar el Estado que tenemos. A pesar de que el Ejecutivo en su informe al Congreso reconozca que no están a la altura de la gente y sus demandas nunca deja de sorprendernos la caradurez con que se argumenta el país que vivimos. Se construyen puentes, pero no se habilitan rutas ni centros aduaneros. En conclusión, hay que pedirle de rodillas al ensombrerado Lula para que por piedad lo habilite. El otro puente sobre el río Paraguay en el Chaco está a punto de unirse, pero quién sabe cuántos años pasarán hasta que se convierta en un modo de comunicación que conecte ambos océanos. Argentina con Milei no muestra ningún interés de completar la labor en su territorio y menos construir el puente en Pozo Hondo. Hay que prepararse de nuevo rogar a los hermanos del Mercosur que lo hagan a pesar de las advertencias en contrario de Trump que ve en el proyecto algo que favorece a China. Vivimos en un contenedor vacío de vínculos reales de integración y ya vamos casi por la Cumbre número 70 de un proyecto que ha completado 35 años desde su firma.

El contenedor ha pasado ha ser todo un símbolo del país. Hay personas que construyen casas con esos elementos del comercio mundial. Aquí y en el exterior hay gente feliz viviendo en un contenedor a pesar de las duras condiciones de nuestro largo verano. Hay de los que dicen que son prácticos y baratos. Hay otros que afirman que es chic, pero en realidad es todo un contenido simbólico del país que vivimos. No importa que estén vacíos o llenos, lo que importa es que sean contenedores de un desorden que en lo público nos cuesta millones y si sumamos los que llevan y traen drogas o productos que ingresan “en frío” por nuestras aduanas podemos casi pensar en incluir al contenedor como parte de nuestro escudo patrio. El negocio es el contenedor y como la carretilla no importa lo que el esconda.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Diario UltimaHora.

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