Domingo, 05 de Julio de 2026

Don Virgilio: El último testigo que se despidió en Oviedo

A los 111 años falleció el excombatiente que dejó un legado de sabiduría y compromiso con su comunidad

05/07/2026 13:03 3 min lectura 46 vistas
Don Virgilio: El último testigo que se despidió en Oviedo

Una vida de servicio comunitario

Don Virgilio fue uno de los excombatientes cuya historia dejó una huella imborrable en su comunidad. Dedicó su vida con compromiso y vocación de servicio hasta sus últimos días, legando recuerdos y enseñanzas de enorme valor para las generaciones futuras.

Los primeros años y el llamado de la guerra

A los 18 años, el sueño de Virgilio era convertirse en contador. Había dejado su Coronel Oviedo natal para estudiar en Villarrica junto a sus dos hermanos mayores; alquilaban una pequeña habitación para vivir entre los tres. Sin embargo, en 1935, la guerra truncó sus estudios. Sus hermanos fueron movilizados y él, por ser menor de edad, regresó a Oviedo para cuidar a su madre viuda.

Cuando cumplió la mayoría de edad, sintió que debía acompañar a sus hermanos, así que anunció a su madre que partiría al Chaco. A pesar de estar en aquella región, nunca se encontró con ellos en la inmensidad del territorio chaqueño, ya que pelearon en frentes distintos. Sin embargo, el destino fue generoso: los tres hermanos regresaron con vida.

Heroísmo en el Chaco

Estando en el Chaco, Don Virgilio se convirtió en los ojos de su regimiento. Debido a su agudeza visual, durante las noches trepaba a los árboles, mimetizándose con las hojas para espiar los movimientos de las tropas bolivianas. De día, reportaba las posiciones enemigas desde las trincheras.

En una ocasión, la muerte le pasó rozando. La explosión de una granada le arrebató parte de la audición y la vista del lado izquierdo. Poco después, un desmayo en el frente reveló un soplo cardíaco que padecía, por lo que fue enviado a Asunción con tres meses de licencia médica. Debía reincorporarse en julio de 1935, pero el destino le sonrió nuevamente: la guerra terminó en junio.

El regreso y su legado

De aquella época, la familia de Virgilio conserva el tesoro más preciado: una fotografía en blanco y negro donde posa con un traje elegantísimo que su madre, de ascendencia italiana, le mandó confeccionar exclusivamente para celebrar su regreso.

Esa elegancia y caballerosidad jamás lo abandonaron. Don Virgilio fue líder comunitario, constructor de escuelas de madera para los niños de su pueblo, redactor de notas oficiales y productor. Conversar con él era asomarse a un pozo de sabiduría intelectual.

El último adiós

Don Virgilio falleció a los 111 años, tan solo cinco días después de conceder la última entrevista en la que, con mucha lucidez y elocuencia, relató sus vivencias. Su partida marca el cierre de un capítulo importante en la memoria histórica de Coronel Oviedo y la región.

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