Nueva Suecia, la olvidada colonia que contribuyó a la formación de Estados Unidos
Entre 1638 y 1655, un pequeño asentamiento sueco en el valle del Delaware dejó un legado duradero en la cultura estadounidense
Un hallazgo histórico desde las alturas
Desde la plataforma de observación del edificio municipal más alto de Filadelfia, a 152 metros de altura, es posible contemplar los sitios emblemáticos de la historia estadounidense: la City Tavern, donde los Padres Fundadores planificaron la Revolución; el Carpenters' Hall, donde las colonias se unieron contra los británicos en el Primer Congreso Continental; y el Independence Hall, donde se firmó la Constitución en 1787.
Todos estos lugares históricos, que representan la cuna de Estados Unidos, formaron parte en su momento de una colonia poco conocida: Nueva Suecia.
Una colonia discreta en el Nuevo Mundo
Si bien la mayoría de los estadounidenses asocian los orígenes del país con Filadelfia y la Declaración de Independencia del 4 de julio de 1776, pocas personas saben que antes existió una pequeña colonia sueca llamada Nya Sverige (Nueva Suecia). Entre 1638 y 1655, este asentamiento se extendió por el valle del Delaware e incluyó zonas de los actuales estados de Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware y Maryland.
Nueva Suecia fue la colonia europea más pequeña, menos poblada y de vida más corta en territorio estadounidense. Además, fue una de las más discretas en su operación.
De acuerdo con Deborah-Jean Hoffman, miembro del consejo del Centro Nueva Suecia,
"Los suecos no clavaban banderas como los franceses o los españoles. La idea era crear una colonia que pasara desapercibida y que los neerlandeses no detectaran".
Un legado duradero en 17 años
A pesar de su breve existencia de solo 17 años, Nueva Suecia desempeñó un papel significativo en la formación de la cultura estadounidense. Los colonos suecos introdujeron elementos que se convertirían en emblemáticos de la frontera estadounidense, como la cabaña de troncos.
Entre otras contribuciones, la colonia llevó el cristianismo luterano al Nuevo Mundo, protagonizó uno de los primeros levantamientos civiles en las colonias y dejó su huella en futuras ciudades estadounidenses.
Los orígenes de la aventura sueca
Hacia 1637, las principales potencias europeas ya habían repartido gran parte de la costa atlántica. En este contexto, Peter Minuit, antiguo gobernador de Nueva Holanda y descontento con su situación, se dirigió a la Corona sueca con una propuesta de establecimiento colonizador en América del Norte.
La iniciativa sueca representó un esfuerzo distintivo por establecerse en el Nuevo Mundo, aunque de manera menos ostentosa que otras potencias coloniales europeas de la época.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Diario Paraguayo gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del BBC NEWS.
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