Una mujer bombera que ahora conduce colectivo: "Mi corazón late al ritmo del motor"
Desde hace siete meses, una profesional de enfermería combina su trabajo como bombera con su labor como conductora de transporte público
Formación y vocación de servicio
Su carrera profesional comenzó con estudios en Enfermería, una elección motivada por su vocación de servicio y su pasión por el cuidado de otras personas. Actualmente, le resta completar su tesis para obtener la licenciatura en esta disciplina.
A los 18 años, tomó una decisión que marcó profundamente su trayectoria: se incorporó al cuerpo de bomberos. Desde entonces, ha dedicado diez años a esta actividad, considerando que fue una de sus mejores decisiones de vida. Para ella, la experiencia de entregar tiempo y trabajo a algo dedicado al servicio de los demás ha sido profundamente gratificante.
El salto hacia la conducción de transporte público
Motivada por los valores que su madre le inculcó desde pequeña —no quedarse quieta y no tener límites cuando algo la apasiona— decidió emprender un nuevo desafío profesional. Una publicación en Facebook de Magno-Línea 12, que buscaba conductoras mujeres para su plantel, coincidió perfectamente con esta aspiración.
El proceso de selección fue ágil: después de enviar su currículum, fue contactada en una semana para una entrevista. Posteriormente, ingresó a la escuela de conducción para mujeres de la empresa, donde durante un mes recibió entrenamiento integral. La capacitación no se limitó a técnicas de manejo, sino que incluyó seguridad vial, sistemas eléctricos de vehículos y otras competencias esenciales.
Su experiencia previa como conductora de vehículos de emergencia, especialmente camiones de bomberos, facilitó su adaptación a esta nueva responsabilidad. Hace siete meses que se desempeña como conductora en la empresa Magno.
Primeras experiencias y reacciones
El primer día conduciendo un colectivo fue descrito como una mezcla de emociones: miedo y entusiasmo simultáneamente. Inicialmente sintió que la responsabilidad de transportar vidas era abrumadora, pero con el tiempo ganó confianza en sus habilidades.
Las reacciones del público han sido diversas y mayoritariamente positivas. Muchas mujeres la felicitan y expresan orgullo al verla desempeñarse en una función tradicionalmente realizada por hombres en Paraguay. Los pasajeros masculinos también brindan halagos y reconocimiento. En general, describe a la mayoría de los usuarios como cálidos y receptivos.
Rutina diaria y responsabilidades
Actualmente trabaja en el turno matutino, ingresando a las 4:00 de la mañana hasta aproximadamente las 13:30 horas. El procedimiento diario comienza con la presentación de los conductores, donde reciben una planilla con información de rutas y horarios.
Antes de iniciar cualquier recorrido, realiza una inspección detallada del vehículo que incluye revisar cubiertas, espejos, vidrios y aspectos externos. También verifica condiciones mecánicas fundamentales: combustible, aceite, agua, batería y freno de aire. Este riguroso protocolo de seguridad asegura que cada colectivo esté en condiciones óptimas para viajes seguros.
Motivación y proyecciones futuras
Su impulso actual proviene de sus sueños por cumplir. Busca crecer profesionalmente, descubrir el alcance de sus capacidades y construir un futuro en el que pueda disfrutar plenamente de lo que realiza.
La frase que define su filosofía de vida resume perfectamente su actitud:
"Mi corazón late al ritmo del motor y no tengo límites."
Su trayectoria representa un ejemplo de inclusión laboral y demuestra que las barreras tradicionales pueden ser superadas cuando existe determinación y oportunidades empresariales que apuesten por la diversidad.
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